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viernes, 7 de mayo de 2010

LOS DÍAS CONTADOS


Recomendamos esta novela y publicamos parte de la reseña de www.ojosdepapel.com

Escrita a la manera tradicional decimonónica, y sin que las innovaciones del modernismo anglosajón tuvieran ninguna presencia en ella, Bánffy construye todo un complejo rompecabezas en torno a las convulsiones de todo tipo experimentadas por la Monarquía Austrohúngara

La vida de Bánffy, relatada en unas cuantas líneas, ya ofrece bastante material novelesco, pues fue un destacado político y diplomático de su época, y al arte de la novela, hay que sumarle los de la música, la pintura, el teatro y la escenografía. En el terreno de la política su papel más destacado fue el de ministro de Asuntos Exteriores del gobierno húngaro tras la I Guerra Mundial, y como tal intentó por todos medios minimizar las consecuencias del Tratado de Trianon (1920), por el que Hungría vio desaparecer nada más y nada menos que dos terceras partes de su territorio, incluida la región de Transilvania de la que era originario el escritor, y que entonces pasó a ser geografía rumana.

Cuando Bánffy se retiró de la política, se refugió en sus propiedades transilvanas, desde donde inició una intensa campaña a favor de la no desaparición ni de la cultura ni del idioma húngaro en la zona. Durante esos años Bánffy escribió la que sin duda es su obra maestra, la conocida como Trilogía transilvana, integrada por las novelas Los días contados (1934), Las almas juzgadas (1937) y El reino dividido(1940), todo un fresco prodigiosamente colorido y matizado de cómo eran la vida política, social y cultural de los últimos tiempos de la Hungría habsbúrgica, es decir, la inmediatamente anterior al inicio de la guerra de 1914.

Bánffy permaneció en Rumanía hasta el final de la Segunda Guerra Mundial, y en 1947 logró que las autoridades le permitiesen viajar hasta Hungría para reunirse con su familia. En ese momento sus libros, tanto en Rumanía como en Hungría, estaban prohibidos por los comunistas, y deben pasar cuatro décadas para que vuelvan a reeditarse en los años 1980. Sin embargo no es hasta la aparición hace muy pocos años de la versión en inglés de Los días contados(traducción de una hija del escritor), cuando la obra de Bánffy alcanza ya su indiscutible condición, es decir, “redescubrimiento de un clásico” en frase publicada por elTimes Literary Supplement.

El resultado final es una novela apasionante y con cierto aroma antiguo y decadente que la une en familia a novelas del mismo corte y temática, como la que sin duda se ha convertido en una de las más famosas de la historia, El Gatopardo de Lampedusa. Para un aficionado sin mayores intereses en lo relativo a la historia política del resquebrajamiento final del antiguo imperio con capital en Viena, es muy probable que numerosos pasajes de la novela se le hagan pesados y reiterativos, todos los relativos, por ejemplo, a las reuniones políticas en el Parlamento de Budapest, junto al Danubio. Para estos lectores sin duda es la difícil historia de amor entre Bálint y Adrienne el latente motor de la historia, siendo el complejo y problemático personaje del pianista y compositor László Gyeröffy el más atractivo y moderno de toda la historia. Pero para los lectores interesados en las vicisitudes históricas y en el ambiente intelectual que se respiraba en la última etapa del último gran imperio europeo a la antigua usanza, esta novela es de lectura imprescindible, como lo son, desde el “lado vienés”, las del gran Joseph Roth, sin duda un escritor más de raza y puro poder literario que Miklós Bánffy, pero sin el profundísimo conocimiento directo de los procesos políticos que se vivieron en aquellas circunstancias que sí tuvo Bánffy por razones ya señaladas. Una novela de las de antes, densa, compleja, con distintos niveles de lectura, con varias historias entrelazadas, con el ojo novelesco puesto sobre asuntos diversos. Una novela para leer con tranquilidad en estas tardes y noches de invierno junto a una estufa y una manta por encima de las piernas. Una novela para acercarnos en el mejor entendimiento de nuestros “nuevos” hermanos europeos, esos sobre los que quizá recaiga la salud inmediata del viejo, viejísimo proyecto de confraternidad europea.


martes, 26 de enero de 2010

NÉMESIS. NOVELA NEGRA


Hoy en España uno de cada dos libros de éxito es una intriga policiaca, más o menos negra. De esos, uno de cada dos está escrito por un autor nórdico. Los escandinavos aportan calidad literaria y reflexión, sin descuidar el misterio. El noruego Nesbø (1959) está entre los mejores. Ha sido deportista, broker y cantante, y ha escrito ocho novelas protagonizadas por el policía Harry Hole. En España se han publicado la tercera (Petirrojo) y la cuarta (Némesis).

Nesbø toma bastante de la novela negra norteamericana y muchos elementos suenan a vistos: detective altamente competente y adicto al trabajo, para él más una vocación que un empleo; intuitivo, testarudo; ambiguo y con un no siempre controlado lado oscuro, más bien violento y de métodos poco ortodoxos (es decir, tiene problemas con sus jefes); de lengua rápida y vida personal desordenada (sentimentalmente inestable, problemas de alcohol; corazón partido e hígado destrozado). Estas novelas se convierten en interesantes cuando las tramas están bien hechas (ambiciosas, coherentes, complejas, imprevisibles) y la historia trasciende la investigación y resolución de un crimen y aspira a reflejar y explicar vida en directo, de una sociedad y de unos personajes. Todo esto hay en Némesis, una novela impecable técnicamente y altamente emocionante.

La trama es difícil de resumir. Basta decir que arranca de un atraco con asesinato incluido, de la aparición de una mujer muerta en su apartamento con una fotografía dentro del zapato y del caso aún no resuelto de una mujer policía asesinada, antigua compañera de Hole. Némesis es la diosa de la venganza y aquí hay gitanos que quieren cobrar afrentas con sangre, mujeres despechadas que quieren saldar cuentas, policías que quieren poner orden en el caos y hermanos enamorados de la misma mujer. Una historia de pasiones donde nadie mata por dinero. La revancha como catarsis y motor de la sociedad, el equilibrio entre culpa y expiación. Y también personas dispuestas a perdonar.

Némesis es una historia excelente que no necesita de los típicos reclamos del género (acción trepidante y cadáveres a mansalva, sexo y violencia explícitos, lenguaje barriobajero) y se centra en los personajes (el inquietante Raskol y su imperio criminal, la asistente de Hole en la investigación o el psicólogo que ayuda a la policía) y en los motivos por los que actúan (muy interesantes las citas de Sun Tzu y su Arte de la guerra, y oportunas las reflexiones filosóficas y las citas de mitología). Como ocurre en todos estos autores escandinavos, quedan bien reflejadas las carencias de una sociedad tan avanzada socialmente como aquella. Oslo es la reina del claroscuro, rica materialmente y bellísima en su naturaleza, pero con muchos solitarios desgraciados y demasiada violencia.

Lacrítica es de Javier Cercás y está publicada en ACEPRENSA

viernes, 18 de diciembre de 2009

LIBROS

Y para terminar con los libros hoy os facilitamos una selección de libros por si tenéis tiempo y ganas para fomentar la lectura.

La selección es de ACEPRENSA

Sherwood Anderson, Winesburg, Ohio. Acantilado empieza conWinesburg, Ohio la publicación de las obras completas de Sherwood Anderson (1876-1941). Se trata de una colección de cuentos sobre las andanzas del joven periodista George Willard, que bien puede leerse como una novela. Anderson explora el Medio Oeste americano tomando como referencia la vida de un pequeño pueblo. Los relatos hablan de un mundo que se está quedando atrás. Por sus páginas, desfilan numerosos seres desplazados, que viven en los márgenes y se bandean entre la realidad y el deseo, hasta que asumen finalmente su soledad. (Acantilado. 256 págs. 20 €.

Wallace Stegner, Ángulo de reposo. Tras la excelente En lugar seguro, se publica una novela anterior de Wallace Stegner (1909-1993). El narrador es Lyman Ward, catedrático de historia ya jubilado, que se ha propuesto escribir la historia de sus abuelos Oliver y Susan, pioneros que viajaron al Oeste en la segunda mitad del siglo XIX. No se trata de los típicos pioneros. Susan era una prometedora artista y Oliver un profesional de la ingeniería. Además, también está la novela sobre el narrador, quien al hilo de las vidas de sus abuelos va desgranando sus opiniones y experiencias. Una novela muy trabajada con la que Stegner consiguió en 1972 el Premio Pulitzer. (Libros del Asteroide. 712 págs. 29,95 €.).

Vasili Grossman, Años de guerra. Tras el éxito de sus novelas Vida y destino y Todo fluye, se publican por vez primera en un volumen los escritos que Grossman escribió durante su etapa como corresponsal de guerra del Ejército Rojo, especialmente durante la batalla de Stalingrado. El volumen incluye sus crónicas, muy leídas y valoradas en aquellos años; su novela El pueblo es inmortal, que publicó por entregas en 1942 y que consiguió el premio Stalin; y algunos relatos. Incluye también El infierno de Treblinka, la crónica que escribió cuando liberaron este campo de prisioneros judíos y que sirvió de prueba en los juicios de Nuremberg. (Círculo de Lectores/Galaxia Gutenberg. 640 págs. 22 €.).

Jetta Carleton, Cuatro hermanas. Primera y única novela de Jetta Carleton (1913-1999), publicada en 1962. Cuenta la vida de una familia que vive en una granja y que, a mediados de los cincuenta, vuelven a coincidir un verano. Aunque sus vidas han tomado diferentes derroteros, esos días regresan a la infancia y conviven con las costumbres y los trabajos campestres que realizaron durante tantos años. Pero el presente no se entiende sin conocer qué ha sucedido en el pasado. Para ello, la autora reconstruye el entramado doméstico, familiar y social donde han transcurrido sus vidas. (Libros del Asteroide. 416 págs. 21,95 €.).

Jean Giono, El hombre que plantaba árboles. Conocido sobre todo por su novela El húsar sobre el tejado, Giono (1895-1970) es el autor también de esta breve y sencilla historia sobre el amor a la naturaleza que ha tenido una importante difusión, también en España. En él crea un entrañable personaje, Elzeard Bouffier, pastor solitario en la altiplanicie fronteriza con los Alpes, que consigue su felicidad plantando con paciente perseverancia miles de árboles. Así logra convertir aquel páramo en una tierra agradable y fecunda que se irá poblando de esperanzados campesinos. (Duomo. 62 págs. 8 €.).

Jordi Soler, La fiesta del oso. Soler (Veracruz, 1963) es autor de varias novelas relacionadas con la Guerra Civil. En ésta, se sirve de una historia familiar –la desaparición en los Pirineos de Oriol, el hermano de su abuelo, cuando estaba a punto de acabar la Guerra Civil-, para emprender una investigación sobre su paradero. La versión oficial de la familia era que había fallecido, aunque nunca se encontró e cadáver; pero los hechos, de manera inesperada, ofrecen otra posibilidad que Soler, con una original estructura narrativa, convierte en una apasionante narración que se desplaza de la Guerra Civil hasta nuestros días. (Mondadori. 160 págs. 16,90 €).

Fernando Iwasaki, España, aparta de mí estos premios. Iwasaki (Lima, 1961), afincado en Sevilla desde hace más de veinte años, juega en esta obra con estrambóticas situaciones envueltas en “incorrección política”. Se trata de poner en solfa la hipertrofiada actividad pseudo literaria que trata de vestir con un ropón cultural la actuación de tantas asociaciones y organismos, que convocan estos premios sólo porque la cultura está de moda. Iwasaki emplea un procedimiento ingenioso y desternillante, tras el que trasluce la mirada de compresión propia de un sanísimo humor. (Páginas de Espuma. 160 págs. 15 €.).

Oakley Hall, Warlock. En 1880 Warlock es la encarnación del Salvaje Oeste: vaqueros, mineros, el juez, el doctor, las chicas del salón, el telégrafo, diligencias, cantinas, cuatreros, tahúres, apaches, polvo y revólveres. Esta magnífica novela sólo se parece alwestern comercial en la ambientación. Warlock no es ficción barata sino literatura. Oakley Hall (1920-2008) escribió sin duda en 1958 una trepidante e intensa novela moral, un microcosmos de todas las pulsiones humanas. La auténtica frontera en la que viven sus personajes no es entre Estados Unidos y México, sino entre el bien y el mal. (Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores. 687 págs. 23 €.).

Janusz Bardach, El hombre, un lobo para el hombre. Otro relato sobre la vida en un campo de concentración ruso, con todos los ingredientes del desprecio por la dignidad humana bajo la máscara de la reeducación comunista. Escrito por el polaco Bardach (1919-2002), describe su periplo vital marcado por la invasión nazi de Polonia. Judío educado en las ideas socialistas, se identifica totalmente con la Unión Soviética. Sin embargo, ya soldado en el Ejército Rojo, le condenan a muerte por tener un accidente con el tanque que conducía. Al final le conmutan la pena por diez años de trabajos forzados, que pasó en los temibles campos de Kolimá. Otro testimonio terrorífico y conmovedor. (Libros del Asteroide. 480 págs. 23,95 €.).

Miklós Bánffy, Los días contados. Magnífico novelón del siglo XIX, escrito en el XX, sobre la situación política y social de una Hungría convulsa y por los estertores del imperio Austro-Húngaro. La perspectiva está tomada desde la vida de la nobleza y la alta burguesía de aquel país, que parece presentir y esquivar su catástrofe a base de una actividad volcada en las cacerías, viajes, fiestas, casinos, amoríos, duelos de honor y presencia en la política parlamentaria. (Libros del Asteroide. 666 págs. 29,95 €.).

Humphrey Slater, El conspirador. Nacido en 1906 en Inglaterra, la vida de Slater estuvo marcada por la Guerra Civil española. Ingresó en el Partido Comunista y combatió con las Brigadas Internacionales. Como a tantos otros, esta experiencia le llevó a un radical desengaño del comunismo. En España se han publicado ahora sus primeras novelas: Los herejes (1947), con el trasfondo de la guerra civil; y El conspirador (1948). En ésta se cuenta el matrimonio entre la joven Harriet y Desmond, comandante de la Guardia de Granaderos, que lleva una doble vida. La novela comienza con el enamoramiento de los dos personajes, con escenas un tanto tópicas y algunas subidas de tono. Pronto, sin embargo, la acción se centra en las actividades secretas de Desmond como espía para los soviéticos y las cada vez más tensas relaciones con su mujer. (Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores. 216 págs. 16 €.

Laurent Gaudé, La puerta de los infiernos. En un tiroteo callejero, Pippo, el único hijo de Giulietta y Matteo, un taxista napolitano, recibe una herida mortal. Giulietta, destrozada, pide a su marido que le devuelva a su hijo; mientras, Matteo sólo se ve capaz de recorrer sin rumbo la ciudad con su taxi vacío. Sin embargo, todo cambia cuando en uno de sus recorridos se encuentra con un estrafalario grupo humano que tiene una tertulia en la que sale a relucir la existencia en el subsuelo de Nápoles de una puerta de entrada al mundo de los muertos; esa creencia desata la esperanza de Matteo que emprenderá una entretenida aventura fuera de lo normal. (Salamandra. 247 págs. 15 €.).

Eudora Welty, La hija del optimista. En esta novela de la escritora sureña se cuenta la inesperada muerte del juez McKelva. Para atenderle durante la enfermedad, acude su hija Laurel. Y será Laurel la que lleve el peso de la narración, pues a través de ella asistimos a los funerales y al entierro; a su tensa relación con la segunda mujer de su padre, Fay, más joven que Laurel, una mujer caprichosa y de escasa educación; y, sobre todo, al encuentro de Laurel con su pasado. Welty tiene una peculiar manera de contar las cosas: no abusa ni de la nostalgia. Además de esta novela, también se ha editadoCuentos completos, volumen en Lumen que contiene sus cuatro libros de relatos. (Impedimenta. 232 págs. 18,27 €.).

Carlos Pujol, Cuadernos de Escritura. Se reúnen en este libro algunos textos del poeta, novelista, traductor y también crítico literario Carlos Pujol en torno a la creación literaria y al papel de los escritores, en los que aporta su experiencia como lector, como estudioso de la literatura, como escritor y como crítico. Se trata de un libro singular y sugerente, lleno de sabiduría, de sentido común y de esa ironía sutil tan característica de la obra de Pujol, especialmente destacable cuando se refiere al mundillo literario, con sus vanidades y con tanta parafernalia perturbadora de la serenidad, de la soledad y del silencio que requiere la creación literaria. (Pre-textos. 150 págs. 15 €.).

Henry James, Los papeles de Aspern. Esta novela corta de Henry James (1843-1916) sigue ejerciendo la misma fascinación hoy que en 1888, cuando se publicó. La historia de un editor que se hospeda durante varios meses en el palacio veneciano de una anciana señora y su sobrina sirve a su autor para exhibir su ya acostumbrada destreza en la caracterización psicológica de los personajes. El editor es un “caza-tesoros” que ha llegado a la conclusión de que la mujer conserva ciertos documentos inéditos del poeta Jeffrey Aspern, una gloria de las letras ya fallecida y amante en su juventud de la dama. (Alba. 168 págs. 16 €.).

Gertrud von Le Fort, La última del cadalso. Le Fort (1876-1971) entró en la Iglesia católica en 1926. En 1928 publicó la novela autobiográfica El velo de Verónica, que culminará más tarde con La corona de los ángeles. En 1930, en plena persecución nazi, Le Fort se refugió en un convento donde le prestaron un libro que contenía la historia de las carmelitas de Compiègne, condenadas a la guillotina en Grève en 1794, durante la Revolución francesa. Dos años después de esta lectura aparece La última del cadalso. (Encuentro. 98 págs. 15 €.).

Jan Twardowski, Antología poética. Nacido en Varsovia en 1915, Twardowski recibió la ordenación sacerdotal en 1948 y falleció en 2006. Poeta muy popular en su país, su obra, traducida a numerosos idiomas, se vierte ahora por primera vez al castellano. La poesía de Twardowski refleja en todo momento su fe. En sus versos hay asombro y alabanza a Dios, pero también comprensión y misericordia para los hombres. El éxito de su poesía se debe probablemente a su estilo directo, claro, sincero, vivo. Con sus poemas, acerca a los misterios divinos, al papel de la criatura ante el Creador y a realidades como el mal, el sufrimiento, la redención. (Rialp. 152 págs. 19 €.).

Nikolái S. Leskov, El peregrino encantado. No se ha publicado mucho en castellano de Leskov (1831-1895), pese a ser uno de los grandes narradores rusos del XIX. Por eso esta novela, inédita en castellano, puede resultar todo un descubrimiento. La historia es contada por el protagonista, un inolvidable Iván Severiánich, experto en caballos, quien después de múltiples aventuras se dirige a un monasterio donde profesará como novicio. Una aparición de ultratumba le profetizó, cuando era joven, que esa sería la única manera de salvarse, fuera como hubiera sido su vida. Es esa vida la que nos cuenta, con un estilo directo, sencillo, humilde, donde las grandes cosas resaltan aún más. (Alba. 285 págs. 22 €.).

Ernst Jünger, Venganza tardía. Sorprendente novela póstuma del alemán Jünger (1895–1998). Es el sutil recuerdo novelado de la infancia del autor, marcada por el fracaso escolar y la inadaptación social. Jünger se muestra en su última novela –finalizada a los 96 años de edad– como alguien marcado por las sombras de la infancia. Wolfram, el protagonista del relato, es un niño soñador e introvertido, que vive en la literatura más que en la realidad. En la escuela, en cambio, la figura del profesor le aterra y eso le sirve al anciano autor para reflexionar sobre un arquetipo: no tanto el profesor sino el fracasado que, en su vida personal, proyecta su odio hacia el débil. (Tusquets. 116 págs. 12 €.).

Michael D. O'Brien, La última escapada. Nathaniel Delaney, director de un periódico local en algún lugar de un Canadá ficticio, vive con sus dos hijos mayores, pues su mujer se marchó de casa. Un día Nathaniel descubre que las enseñanzas que se imparten en el colegio de sus hijos no son, a su juicio, adecuadas. Su protesta ante la dirección del centro pone en alerta a todo un sistema dominante que pretende arrebatar a los indefensos niños de lo que se supone que son las garras paternas con el fin de educarles en unos principios que se aproximan a una religión del Estado. Padre e hijos inician así una agitada huida. (Libros Libres. 295 págs. 22 €.).

Bora Cosic, El papel de mi familia en la revolución mundial. Esta breve novela que cuenta las vicisitudes de una familia en la ciudad de Belgrado en la década de los años 40, fue publicada en 1969 en una edición artesanal. Un mes después, consiguió el premio literario más importante de Yugoslavia. Cosic (1932) describe el microcosmos de una familia unida. Su obsesiva madre tiene frecuentes crisis nerviosas; su padre tiene una desmedida afición al alcohol; su tío es un mujeriego empedernido; y su abuelo transmite en sus comentarios un divertido y afilado cinismo. Aunque la familia del joven narrador no es ni modélica ni ejemplar, sí que transmite un generoso orgullo de lo que significó la familia en aquellos especiales años. (Minúscula. 151 págs. 13,50 €.).

Sergio Lechuga Quijada, Calix. Novela centrada en si el santo Cáliz de Valencia es el mismo cáliz que usó Jesucristo en la última Cena. Después de la muerte de Franco, un funcionario pone por escrito un episodio que protagonizó: en 1940 trabajó en una investigación sobre si el santo Cáliz de Valencia era o no el Grial, pues Himmler iba a viajar a España para buscarlo; de paso cuenta que, con ocasión de aquel encargo, pudo averiguar qué había pasado con su padre durante la guerra y conoció a la que sería su mujer. Relato bien escrito, con personajes creíbles, diálogos buenos y descripciones escasas. (Planeta. 461 págs. 20,50 €.).

Alexandre Dumas, Los hermanos corsos. Alejandro Dumas, padre (1802-1870), fue el más prolífico autor del XIX francés: más de 120 obras entre teatro, novela, libros de viaje, memorias… Leído hasta hoy mismo por Los tres mosqueteros y El conde de Montecristo, escribió también algunas novelas cortas tan directas y amenas como Los hermanos corsos. Una primera parte, que parecen notas de un viaje a la aún agreste y recia Córcega; y una segunda parte parisina. La primera dominada por el hermano gemelo Lucien de Franchi, caballero corso, ardiente y lleno de pundonor; la segunda por el otro, Louis de Franchi, pacífico y gentil. La acción va siempre directa al grano y el ambiente romántico es propicio a la presencia del más allá. (Nórdica. 182 págs. 15 €.).

lunes, 14 de diciembre de 2009

LITERARURA JUVENIL

Terminamos hoy con las recomendaciones de libros infantiles y juveniles y aprovechamos para empezar a hacer ambiente de Navidad publicando un villancico muy tradicional y muy bien cantado

NARRATIVA JUVENIL

Siobhan Dowd. El misterio de la noria de Londres (The London Eye Mystery, 2007). Madrid: Editex, 2009. 255 págs. Col. Libros de mochila. Ilustraciones de Jorge Pérez Miceli. Traducción de Miguel Marqués Muñoz. ISBN: 978-84-9771-247-7.

Ted y su hermana mayor Kat ven subir a su primo a la noria de Londres pero, cuando lo esperan a la salida, no sale y nadie sabe nada. Durante unos días, paralelamente a la investigación de la policía, Ted y Kat intentan resolver el caso por su cuenta.

Misterio policiaco con un narrador excepcional: Ted, un chico que tiene una enfermedad semejante a la del protagonista de El curioso incidente del perro a medianoche. Sus peculiaridades son que tiene dificultades para captar el lenguaje corporal; que comprende literalmente todas las metáforas e intenta desentrañar su significado; y, sobre todo, que tiene unos conocimientos extraordinarios y una continua obsesión por la meteorología. Lo anterior hace que la historia, en sí misma tensa, sea muy divertida pues, en palabras de Ted, «un meteorólogo es como un detective del tiempo atmosférico» y «descubrir que había ocurrido con Salim y dónde podría estar es exactamente lo mismo». En el hecho de que las teorías de Ted sean al principio menospreciadas y acaben siendo correctas, y finalmente salga vencedor sobre los adultos, está una parte del atractivo de la historia.

Neil Gaiman. El libro del Cementerio (The Graveyard Book, 2008). Barcelona: Roca Editorial, 2009. 304 págs. Col. Rocajunior. Ilustraciones de Chris Riddell. Traducción de Mónica Faerna. ISBN: 978-84-9918-030-4.

Un pequeño bebé de dieciocho meses que huye de un tipo que asesina a su familia, se oculta en un viejo cementerio cercano. Allí los muertos le acogen, lo llaman Nadie, lo encomiendan a la protección de la familia Owens, y le conceden la ciudadanía honorífica del cementerio. En la primera parte Nad crece, aprende historia y adquiere habilidades útiles. En la segunda, empieza a ir al colegio y termina enfrentándose con el asesino de sus padres.

Neil Gaiman se mueve con una naturalidad asombrosa dentro de los mundos de fantasía y se dirige principalmente a quienes están ya familiarizados con las muchas referencias que maneja. En este caso entrega una novela posmoderna que remezcla registros y géneros y referencias, y que es brillante en el uso del lenguaje y tiene numerosos guiños humorísticos.

José Ramón Ayllón. Otoño azul (2009). Barcelona: Bambú, 2009. 160 págs. Col. Grandes lectores. ISBN 13: 978-84-8343-068-2.

Relato que continúa las andanzas de la protagonista de Vigo y Vivaldi y otras novelas. Un año después, en Barcelona, vuelve a enamorarse de un chico que, a su vez, está pasando un mal momento después del reciente fallecimiento de su madre.

Libro con débil hilo argumental y las mismas cualidades que los anteriores: muy bien escrito, anécdotas escolares y familiares graciosas junto con diálogos y réplicas de película, enseñanzas escolares bien embutidas en la narración, buen humor con bromas que aparecen aquí y allá; buena descripción del nacimiento de los sentimientos amorosos.

Michelle Magorian. Sencillamente Henry (Just Henry, 2008). Barcelona: Oniro, 2009. 617 págs. Traducción de Pilar Ramírez Tello. ISBN: 978-84-9754-382-8.

1949, una ciudad inglesa del sur, poco después de la segunda Guerra Mundial. Henry, un chico de quince años cuyo padre fue un héroe de guerra, vive con su madre, su padrastro, su hermana pequeña Molly y su abuela, madre de su padre. Con ayuda de algunos adultos sabios, Henry vence sus prejuicios y averigua la historia de su familia.

Novela bien escrita, con sus muchas piezas bien engranadas, y una narración elegante en la descripción de situaciones duras. La autora domina el ambiente que retrata y usa los recursos propios de los relatos populares: carga el acento en la maldad de los malos y en la bondad de los buenos; es detallista en la descripción del mundo del cine y de la fotografía de aquél momento y también contiene referencias a libros y a libros infantiles de la época. Como los personajes resultan atractivos el lector acepta bien las situaciones improbables, máxime cuando todo es previsible y todo sale bien.

Eoin Colfer. Airman (2008). Madrid: Alfaguara, 2009. 460 págs. Traducción de Mercedes Núñez. ISBN: 978-84-204-6909-6.

Conor Broekhart nació en 1878 y desarrolló desde muy pequeño una gran afición a investigar nuevos artilugios para poder volar. Su padre, el capitán Declan Broekhart, era el hombre de confianza del rey Nicholas, de las islas Saltee, un reino independiente al lado de Irlanda, muy rico debido a sus minas de diamantes. Cuando Conor tiene catorce años, y su preparación ya es magnífica, el malvado mariscal Bonvilain urde una conspiración y hace desaparecer a Conor en las mazmorras. Allí pasará dos años maquinando cómo huir... por los aires.

En esta novela el autor cambia de registro respecto a sus obras anteriores: aquí pone sus dotes narrativas al servicio de un argumento aventurero clásico-decimonónico y contiene mucho sus impulsos hacia los comentarios y las réplicas irónico-bromistas. La primera parte de la novela presenta el escenario y la preparación del héroe, la segunda cuenta su estancia en prisión, y en la tercera se comporta ya como Airman: se fabrica un aparato para volar entre las islas con el que adquiere fama legendaria. A pesar de algunos defectos y de que a veces sobra énfasis, el autor arma un argumento con elementos conocidos y algunas dosis de originalidad, y consigue captar el interés de muchos lectores.

Lynn Cullen. Soy la hija de Rembrandt (I am the Rembrandt’s daugther, 2007). Madrid: Editex, 2008. 264 págs. Col. Libro de mochila. Ilustraciones de Mario Martín Crespo. Traducción de Miguel Marqués Muñoz. ISBN 13: 978-84-9771-388-7.

La narradora es Cornelia van Rijn, hija de Rembrandt con su doncella Hendrickje Stoffels, ya fallecida. Cuando tiene catorce años y se casa su hermano mayor Titus, hijo de Rembrandt con su esposa Saskia, también fallecida, Cornelia se queda sola con un padre áspero, gruñón, y convencido de que pinta por inspiración divina. Se enamora del alegre Carel, un chico de una familia de mercaderes, pero su padre le termina prohibiendo que lo vea; le cansa el serio Neel, el último alumno de su padre.

Novela construida con personajes reales casi todos, como se indica en los apéndices finales. Todos los elementos de la novela funcionan correctamente, los personajes están bien perfilados, las descripciones ambientales son buenas, y, sobre todo, la presentación del mundo interior de la narradora es convincente. Tal vez su final sea un tanto dulce, en el sentido de intentar reivindicar la figura humana del pintor después de todo lo dicho, pero en cualquier caso es plausible y gusta.

viernes, 11 de diciembre de 2009

LITERATURA INFANTIL 3

Hoy os damos los títulos que ACEPRENSA recomienda de narrativa para niños:

Eugene Ionesco. Cuentos 1, 2, 3, 4 (Contes 1 2 3 4, 1983, 1985, 1988). Barcelona: Combel, 2009. 112 págs. Ilustraciones de Etienne Delessert. Traducción de Jordi Martin Lloret. ISBN: 978-84-9825-500-3.

Edición conjunta de unos relatos muy especiales titulados también Cuentos para niños menores de tres años. Están inspirados en distintos momentos de la relación entre el autor y su hija: cuentos imaginativos que le narra o juegos de palabras que le propone, las interrupciones de la chica, las opiniones de la empleada que piensa que volverá loca a la niña, etc. No son para entregar a cualquier niño sin más sino, más bien, para conocer y compartir. La edición cuenta con unas ilustraciones especiales cuya gestación e historia cuenta el propio ilustrador en un apéndice final.

Henning Mankell. El gato al que le gustaba la lluvia (Katten som älskade regn, 1992). Madrid: Siruela, 2008. 136 págs. Col. Las tres edades. Ilustraciones de Frantisek Simak. Traducción de Mayte Giménez y Pontus Sánchez. ISBN: 978-84-9841-232-1.

Lukas, de seis años, recibe como regalo de Navidad un gato, al que le pone Noche. Su entusiasma con él es enorme por lo que también lo es la decepción cuando un día de lluvia desaparece. Lukas se obsesiona con recuperar al gato y, con ese fin, ensaya distintas cosas e incluso huye de casa.

Narración calmosa, en tercera persona pero desde dentro del protagonista. Tiene buen humor de fondo pero también transmite al lector el sufrimiento de Lukas. Se reflejan bien los comportamientos de los padres, muy amable siempre, y del hermano mayor, que por momentos se harta del pequeño. Algunos momentos descriptivos del mundo interior del protagonista son excelentes.

Roberto Piumini. Mil caballos (Mille cavalli, 2005). Madrid: Siruela, 2009. 144 págs. Col. Las tres edades. Ilustraciones de Michel Fuzellier. Traducciones de Helena Lozano Miralles. ISBN: 978-84-9841-304-5.

Treinta relatos cortos. Unos tratan sobre caballos famosos, como Pegaso; el primer unicornio; el caballo de Troya; Bucéfalo, el caballo de Alejandro Magno; Rocinante, el caballo de don Quijote... Otros hablan de caballos de distintos lugares: los caballos andaluces, los mustangs norteamericanos, los brumby australianos... Pero también hay historias sobre los caballitos de mar, unos caballitos de tiovivo, o los caballos que fueron en el arca de Noé... El autor usa distintos registros: humorístico, realista, fantástico.

Pablo Albo. Marabajo (2009). Madrid: Anaya, 2009. 81 págs. Col. El duende verde. Ilustraciones de Jesús Aguado. ISBN: 978-84-667-8435-1.

Relato sobre un calamar y unos cangrejos que, para devolver a su dueño una bota que han encontrado, emprenden una expedición a la que se les van uniendo gambas, mejillones, erizos, etc.

Al autor no le importa que su narración sea un tanto caótica, pues incluso lo anuncia desde el principio, pero sí le importa ir uniendo una cosa con otra y divertir al lector. Con quien esté bien predispuesto a dejarse llevar por el humor disparatado lo consigue muchas veces, a veces con sus descripciones de los personajes y, sobre todo, (al menos a mí) con graciosas acotaciones al paso, propias de la narración oral.

Kęstutis Kasparavičius. Cosas que a veces pasan (Trumpos istorijos). Barcelona: Thule, 2009. 80 págs. Col. Trampantojo. Traducción de Alvar Zaid. ISBN 13: 978-84-92595-40-2.

Igual que un libro previo titulado Cosas que pasan cada día, Cosas que a veces pasan, del ilustrador lituano Kęstutis Kasparavičius, contiene treinta y siete relatos de una sola página, con el nombre del o de la protagonista en el título, cada uno con una ilustración que ocupa la página opuesta y con otra ilustración pequeña en la página del texto. Todos ellos hablan, humorísticamente y a veces con una ironía suave y certera, de animales y objetos que tienen una vida secreta que los humanos desconocemos y las ilustraciones añaden perspectiva y detalles.

James Vance Marshall. Relatos del Billabong (Stories from the Billabong, 2008). Barcelona: Thule, 2009. 61 págs. Ilustraciones de Francis Firebrace. Traducción de Alvar Zaid. ISBN: 978-84-92595-23-5.

Diez cuentos y mitos de los aborígenes australianos. Por ejemplo, «De cómo el canguro consiguió su marsupio» o «De cómo consiguió el cocodrilo sus escamas» entre los primeros; y «La serpiente arco iris y el relato de la Creación» o «Las mariposas y el misterio de la muerte» entre los segundos. Van acompañados de ilustraciones apoyadas en los símbolos y colores propios de los aborígenes, de información acerca de cada cuestión y, además, al final del libro, de más explicaciones y de un glosario.

Jeanne Birdsall. En casa de las Penderwick (The Penderwicks on Gardam Street, 2008). Barcelona: Salamandra, 2009. 248 págs. Traducción de Máximo González Lavarello. ISBN: 978-84-9838-246-4.

Las hermanas Penderwick, en su casa después de las vacaciones, ponen en marcha un plan para Salvar a Papá: intentan que salga con mujeres horribles para que no se le ocurra volver a casarse. Sin embargo, la nueva vecina, una discreta y amable astrofísica rusa, va ganándose a toda la familia. En medio, incidentes escolares.

Segunda novela de la serie con las mismas cualidades de la primera: está bien narrada, con simpatía y buen humor, a veces las protagonistas tienen reacciones y réplicas por encima de su edad, y todo está un tanto endulzado pero nada chirría. Si la primera era del tipo «aventuras en vacaciones» esta es más como una comedia de sucesivos enredos, menos episódica y con un hilo más claro. En ella juega un indirecto pero importante papel la novela Sentido y sensibilidad y, además, cualquier seguidor de Jane Austen reconocerá enseguida de donde vienen los arrepentimientos de las Penderwick.

jueves, 10 de diciembre de 2009

LITERATURA INFANTIL 2

Seguimos hoy con recomendaciones para niños:

ÁLBUMES ILUSTRADOS PARA NIÑOS Y JÓVENES

Uri Shulevitz. Cómo aprendí geografía (How I Learned Geography, 2008). Madrid: SM, 2008. 32 págs. Traducción de Teresa Tellechea. ISBN: 978-84-675-2870-1.

Relato basado en los recuerdos de la infancia del autor: sus padres huyeron con él poco antes de que comenzara la segunda Guerra Mundial y vivieron unos años en el actual Kazajkstán, en una pobre habitación que compartían con otras personas. Cuando un día su padre volvió a casa con un enorme mapa en vez de comida, él y su madre se quejaron con amargura, pero más tarde el mapa se convirtió en un enorme acicate para su imaginación.

Álbum que, dentro de la tendencia de no pocos ilustradores actuales a convertir sus vidas en historias autobiográficas, tiene una clara orientación hacia el lector niño. Las ilustraciones dicen más de lo que a primera vista se ve y están bien secuenciadas. Si para el niño protagonista el mapa fue como una forma de viajar a otros mundos, y eso se revela en que los marcos de algunas ilustraciones desaparecen, para el niño lector el álbum puede ser también como una llave que le abra puertas a mundos desconocidos. Al final hay una explicación del autor sobre lo que se cuenta en el álbum.

David Wiesner. Flotante (Flotsam, 2006). México: Oceano travesía, 2007. 40 págs. ISBN: 978-970-777-360-8.

Un chico, que se dedica a observar animales en la playa, es golpeado por una ola que deja una vieja cámara de fotos en la arena. El chico revela el carrete y ve fotos increíbles del fondo del mar y otras que, supuestamente, son de quienes han tenido antes la cámara, y que observadas con microscopio revelan más detalles asombrosos. Decide hacerse una foto más de la serie y devolver la cámara al mar.

Álbum sin palabras. El autor no le preocupa tanto la consistencia de su argumento, como atrapar el interés de su lector y crear un mundo propio de fantasía donde todo puede suceder e introducir al lector en su interior, por medio de su ingenio y por la calidad de las ilustraciones, con multitud de detalles para fijarse.

Emilie Vast. Korokoro (2007). Granada: Barbara Fiore, 2009. 24 págs. ISBN: 978-84-936778-3-1.

Korokoro (rodar, en japonés) es un libro desplegable que cuenta, sin palabras, una historia que parece simple: un erizo rueda de izquierda a derecha, cruzándose con otros animales y con distintas plantas, y en sus púas van enganchándose hojas y frutos. El inesperado final hace que la historia no sea tan sencilla como parecía.
El interés del álbum como tal está, sobre todo, en su condición de objeto artístico elegantemente diseñado, compuesto y editado. Pero, así como hay álbumes-objeto que tienen interés por la originalidad de la idea o de su concepción, este también cuenta con un mini-argumento cuyo desenlace arranca una sonrisa de sorpresa.

NARRATIVA PARA NIÑOS

Eugene Ionesco. Cuentos 1, 2, 3, 4 (Contes 1 2 3 4, 1983, 1985, 1988). Barcelona: Combel, 2009. 112 págs. Ilustraciones de Etienne Delessert. Traducción de Jordi Martin Lloret. ISBN: 978-84-9825-500-3.

Edición conjunta de unos relatos muy especiales titulados también Cuentos para niños menores de tres años. Están inspirados en distintos momentos de la relación entre el autor y su hija: cuentos imaginativos que le narra o juegos de palabras que le propone, las interrupciones de la chica, las opiniones de la empleada que piensa que volverá loca a la niña, etc. No son para entregar a cualquier niño sin más sino, más bien, para conocer y compartir. La edición cuenta con unas ilustraciones especiales cuya gestación e historia cuenta el propio ilustrador en un apéndice final.

Henning Mankell. El gato al que le gustaba la lluvia (Katten som älskade regn, 1992). Madrid: Siruela, 2008. 136 págs. Col. Las tres edades. Ilustraciones de Frantisek Simak. Traducción de Mayte Giménez y Pontus Sánchez. ISBN: 978-84-9841-232-1.

Lukas, de seis años, recibe como regalo de Navidad un gato, al que le pone Noche. Su entusiasma con él es enorme por lo que también lo es la decepción cuando un día de lluvia desaparece. Lukas se obsesiona con recuperar al gato y, con ese fin, ensaya distintas cosas e incluso huye de casa.

Narración calmosa, en tercera persona pero desde dentro del protagonista. Tiene buen humor de fondo pero también transmite al lector el sufrimiento de Lukas. Se reflejan bien los comportamientos de los padres, muy amable siempre, y del hermano mayor, que por momentos se harta del pequeño. Algunos momentos descriptivos del mundo interior del protagonista son excelentes.

Roberto Piumini. Mil caballos (Mille cavalli, 2005). Madrid: Siruela, 2009. 144 págs. Col. Las tres edades. Ilustraciones de Michel Fuzellier. Traducciones de Helena Lozano Miralles. ISBN: 978-84-9841-304-5.

Treinta relatos cortos. Unos tratan sobre caballos famosos, como Pegaso; el primer unicornio; el caballo de Troya; Bucéfalo, el caballo de Alejandro Magno; Rocinante, el caballo de don Quijote... Otros hablan de caballos de distintos lugares: los caballos andaluces, los mustangs norteamericanos, los brumby australianos... Pero también hay historias sobre los caballitos de mar, unos caballitos de tiovivo, o los caballos que fueron en el arca de Noé... El autor usa distintos registros: humorístico, realista, fantástico.

Pablo Albo. Marabajo (2009). Madrid: Anaya, 2009. 81 págs. Col. El duende verde. Ilustraciones de Jesús Aguado. ISBN: 978-84-667-8435-1.

Relato sobre un calamar y unos cangrejos que, para devolver a su dueño una bota que han encontrado, emprenden una expedición a la que se les van uniendo gambas, mejillones, erizos, etc.

Al autor no le importa que su narración sea un tanto caótica, pues incluso lo anuncia desde el principio, pero sí le importa ir uniendo una cosa con otra y divertir al lector. Con quien esté bien predispuesto a dejarse llevar por el humor disparatado lo consigue muchas veces, a veces con sus descripciones de los personajes y, sobre todo, (al menos a mí) con graciosas acotaciones al paso, propias de la narración oral.

Kęstutis Kasparavičius. Cosas que a veces pasan (Trumpos istorijos). Barcelona: Thule, 2009. 80 págs. Col. Trampantojo. Traducción de Alvar Zaid. ISBN 13: 978-84-92595-40-2.

Igual que un libro previo titulado Cosas que pasan cada día, Cosas que a veces pasan, del ilustrador lituano Kęstutis Kasparavičius, contiene treinta y siete relatos de una sola página, con el nombre del o de la protagonista en el título, cada uno con una ilustración que ocupa la página opuesta y con otra ilustración pequeña en la página del texto. Todos ellos hablan, humorísticamente y a veces con una ironía suave y certera, de animales y objetos que tienen una vida secreta que los humanos desconocemos y las ilustraciones añaden perspectiva y detalles.

James Vance Marshall. Relatos del Billabong (Stories from the Billabong, 2008). Barcelona: Thule, 2009. 61 págs. Ilustraciones de Francis Firebrace. Traducción de Alvar Zaid. ISBN: 978-84-92595-23-5.

Diez cuentos y mitos de los aborígenes australianos. Por ejemplo, «De cómo el canguro consiguió su marsupio» o «De cómo consiguió el cocodrilo sus escamas» entre los primeros; y «La serpiente arco iris y el relato de la Creación» o «Las mariposas y el misterio de la muerte» entre los segundos. Van acompañados de ilustraciones apoyadas en los símbolos y colores propios de los aborígenes, de información acerca de cada cuestión y, además, al final del libro, de más explicaciones y de un glosario.

Jeanne Birdsall. En casa de las Penderwick (The Penderwicks on Gardam Street, 2008). Barcelona: Salamandra, 2009. 248 págs. Traducción de Máximo González Lavarello. ISBN: 978-84-9838-246-4.

Las hermanas Penderwick, en su casa después de las vacaciones, ponen en marcha un plan para Salvar a Papá: intentan que salga con mujeres horribles para que no se le ocurra volver a casarse. Sin embargo, la nueva vecina, una discreta y amable astrofísica rusa, va ganándose a toda la familia. En medio, incidentes escolares.

Segunda novela de la serie con las mismas cualidades de la primera: está bien narrada, con simpatía y buen humor, a veces las protagonistas tienen reacciones y réplicas por encima de su edad, y todo está un tanto endulzado pero nada chirría. Si la primera era del tipo «aventuras en vacaciones» esta es más como una comedia de sucesivos enredos, menos episódica y con un hilo más claro. En ella juega un indirecto pero importante papel la novela Sentido y sensibilidad y, además, cualquier seguidor de Jane Austen reconocerá enseguida de donde vienen los arrepentimientos de las Penderwick.


miércoles, 9 de diciembre de 2009

LITERATURA INFANTIL

Como seguro que algunos de vosotros queréis fomentar la lectura en vuestros hijos os vamos a facilitar estos días una selección de títulos que ha publicado ACEPRENSA para público infantil y juvenil. Hoy nos dirigimos a los más pequeños:

ÁLBUMES ILUSTRADOS PARA PEQUEÑOS

Marjane Satrapi. Los monstruos tienen miedo de la luna (Les monstres n’aiment pas la lune, 2001). Barcelona: Norma, 2009. 30 págs. Traducción de Manu Vidal. ISBN: 978-84-9847-848-8.

La protagonista, María, tiene miedo de tres monstruos aterradores pero, como se da cuenta de que tienen miedo de la luna, la corta del cielo con una tijera, la mete en su habitación, y así los vence. Pero al no haber luna se crea el caos y el rey de los gatos decide darle otra solución a María para sus miedos.

Ilustraciones planas y coloristas. Las figuras están dibujadas con contornos gruesos y son simpáticas. Las secuencias de imágenes están bien. El argumento no es original pero en cualquier caso es un buen álbum sobre miedos infantiles a la oscuridad y, si se quiere, una justificación para tener un gato en casa.

Cho Mi-ae. El pequeño inventor (Jogeuman Balmyeongga, 1939 el texto, 2004 las ilustraciones). Texto de Hyun Duk. Barcelona: Océano Travesía, 2009. 26 págs. Col. Los álbumes. Traducción de Agatha Yoo. ISBN13: 978-84-494-2076-4.

Un chico llamado Noma disfruta construyendo un tren a base de recortes de cartón. Pide consejo a su madre cuando no sabe algo y, las veces que ella no tiene respuesta, la busca en un libro. Cuando termina se siente satisfecho y el narrador nos dice que tal vez en el futuro pueda construir un tren real y recordar entonces su alegría de hoy.

Casi todas las ilustraciones, muchas tomadas desde arriba, son las que prepararía un observador fascinado al ver a un chico tan ordenadito y absorbido por el trabajo que se ha propuesto hacer. La secuencia cuenta bien el relato, y son excelentes tanto las composiciones como los dibujos en los que vemos las distintas expresiones de Noma, tan naturales, de búsqueda y concentración mientras trabaja, de tranquilidad y satisfacción al terminar. Gran álbum sobre cómo nace una vocación profesional.

Claude Boujon. Desavenencia (La brouille, 1989). Barcelona: Corimbo, 2009. 36 págs. Traducción de Rafael Ros. ISBN: 978-84-8470-326-6.

Relato sencillo sobre convivencia, de los que juegan con la oposición entre las páginas opuestas. Su argumento es como el de una fábula: el conejo marrón Bruno y el conejo gris Grimaldi viven en madrigueras cercanas y, al principio, se llevan bien; pero luego empiezan a discutir y sólo vuelven a unirse cuando los dos se ven amenazados por un lobo.
El texto podría estar más pulido y a veces no va en la página del personaje que habla, pero las ilustraciones son eficaces y cumplen su objetivo, por lo que el relato funciona bien con el lector pequeño: a partir del argumento el mensaje brota solo.

Gabi Swiatkowska. Yoon y la pulsera de jade (Yoon and the Jade Bracelet, 2008). Texto de Helen Recorvits. Barcelona: Juventud, 2009. 32 págs. Traducción de Christiane Reyes. ISBN: 978-84-261-3741-8.

Nuevo episodio colegial de la niña coreana presentada en Me llamo Yoon. Esta vez su madre le regala, el día de su cumpleaños, un cuento sobre una niña y un tigre que la engañaba, y una pulsera de jade que había sido de su abuela y de su madre, pero el deseo más fuerte de Yoon es aprender a saltar a la comba. Cuando una niña mayor le propone cambiar la pulsera por enseñarle a jugar, Yoon accede. Relato gráficamente no tan conseguido como el primero de serie pero que recoge con acierto los comportamientos de los niños y los sentimientos de la protagonista. Los lectores quedan con la satisfacción de que al fin la justicia triunfa y, tal vez, algunos se verán en la historia como en un espejo.

ÁLBUMES ILUSTRADOS PARA PRIMEROS LECTORES

Eileen Browne. La sorpresa de Nandi (Handa’s Surprise, 1994). Barcelona: Ekaré, 2009. 28 págs. Col. Ponte poronte. Traducción de María Cecilia Silva-Díaz. ISBN: 978-84-936843-7-2.

Una niña, Nandi, prepara una cesta con siete ricas frutas para llevar a su amiga Tindi; la coloca sobre su cabeza y, en el camino desde su poblado al de Tindi, va pensando qué fruta le gustará más.
Relato simpático y contado con ilustraciones llenas de colorido. El argumento engancha porque va adelantando al lector una información que no tiene la protagonista, y de los que tienen un final amable que sorprende por igual a los dos. La lectura se hace fácil porque la estructura es tan sencilla como un paseo en el que ocurren cosas, porque las ilustraciones están bien ordenadas y muestran con claridad lo que no se narra con palabras, y porque se da en las guardas la información de los nombres de las frutas y de los animales que aparecen en la historia.

Roger Bradfield.

  • El palo de hockey volador (The Flying Hockey Stick, 1966; renovado en 1995). Madrid: Encuentro, 2008. 53 págs. Col. Encuentro infantil. Traducción de Manuel Oriol. ISBN: 978-84-7490-934-0.
  • Pastel de crema de pepinillos (Pickle Chiffon Pie, 1966; renovado en 1995). Madrid: Encuentro, 2008. 58 págs. Col. Encuentro infantil. Traducción de Manuel Oriol. ISBN: 978-84-7490-935-7.

En el primer álbum Bernabé desea, por encima de todas las cosas, fabricar un aparato con el que poder volar y, después de muchos intentos infructuosos, consigue su objetivo usando un palo de jockey, el paraguas de su madre, un ventilador y un cable alargador. En el segundo, un rey quiere que su hija se decida entre sus tres pretendientes, y para eso les pone a prueba: el príncipe Gallardo, el príncipe Erudito y el príncipe Bernardo han de internarse en el espeso bosque durante tres días y el que traiga el regalo mejor se casará con la princesa.

Relatos divertidos tanto en sus argumentos como en sus ilustraciones compuestas a base de dibujos acuarelados. El autor consigue personajes expresivos, multiplica los detalles humorísticos y, si es el caso, como en una escena de Pastel de crema de pepinillos, hace guiños a conocidas obras de arte. El palo de hockey volador dará ideas a cualquier aficionado al bricolage y a los inventos caseros ya desde las guardas: el protagonista no deja de emplear uno sólo de los objetos que uno puede (o podía) encontrar en su casa.

Arnold Lobel. El cerdito (Small Pig, 1969). Sevilla: Kalandraka, 2009. 72 págs. Traducción de Xosé M. González Barreiro. ISBN: 978-84-96388-93-2.

Un cerdito vive feliz en la granja y, sobre todo, disfruta en su pocilga. Cuando la esposa del granjero decide limpiar toda la granja, y como quiere mucho al cerdito eso incluye suprimir su pocilga, el cerdito se enfada y se marcha. En su búsqueda de un buen lodazal donde retozar a gusto, pasa por una charca que ya tiene sus ocupantes, un almacén de chatarra en el que no hay un buen lodazal, y la ciudad donde sí encuentra uno que al final no es lo que parece.

Magnífica y divertida historia ilustrada que podríamos llamar “realista”, pues hombres y animales se comportan como lo que son, y cuya ironía se dirige contra los hombres que se comportan tontamente, como ningún animal lo haría.

lunes, 23 de noviembre de 2009

martes, 17 de noviembre de 2009

HIJOS DE UN REY GODO

Para quienes os gusta la "novela histórica" hemos descubierto esta autora y esta crítica de Javier Cercas en ACEPRENSA.

Autora: María Gudín
Ediciones B. Barcelona 2009. 632 páginas. 22€

El periodo visigodo de la península ibérica ha sido proporcionalmente poco explorado por la ficción narrativa, indiferencia que corre paralela al desconocimiento general de esa época.

María Gudín (Oviedo, 1962) continúa el ciclo que inauguró con La reina sin nombre ambientado en el Reino de Toledo, siglos VI y VII. A los personajes reales de la casa báltica (Leovigildo; Hermenegildo y Recaredo, sus hijos; Liuva y Swinthila, hijos de Recaredo) se añaden otros de ficción (particularmente Aster y Jana, la reina sin nombre) que conectan a los godos con las tribus celtas cántabras y astures. En el centro de esa relación se encuentra la copa sagrada, que otorga a su poseedor un amplio poder, siempre que se trate de una persona justa y de noble corazón.

Hijos de un Rey godo es una historia sobre el poder, que puede corromper a seres ambiciosos y vengativos, pero que puede también ejercerse con justicia: como explica uno de los personajes, la nobleza no proviene de la fuerza ni de la sangre, sino del dominio de uno mismo y de la grandeza de corazón. En una época donde la guerra formaba parte de la vida, la narración de las tres generaciones de reyes está llena de intrigas políticas y de batallas.

Gudín se mueve con soltura entre un complejo entramado de pueblos e intereses (cántabros y roccones al norte, bizantinos orientales al sur, y la amenaza exterior de suevos y francos) y transmite con viveza el modus vivendi y las aspiraciones de cuantos habitaban la península, sean germanos, judíos o hispanorromanos. Se fija con detalle en la cuestión del arrianismo y la expansión de la fe católica y no disimula su predilección por los personajes femeninos fuera de la norma de la época (Jana en la primera novela y Baddo, mujer de Recaredo, en esta segunda), que protagonizarán intensas historias de amor y a la vez cumplirán un papel activo y determinante para el futuro de los pueblos hispanos.

La acción (lugares, batallas, viajes, ciudades) abarca muchas cosas con detalle, quizás demasiadas, y se hace un poco larga; pero el interés en general se mantiene, en buena parte por el uso frecuente de la primera persona y los verbos en presente, que dan viveza y cercanía a lo que se cuenta, y porque los personajes centrales están bien cuidados.

Hijos de un Rey godo, como su predecesora, es una muestra de que se puede hacer buena novela histórica sin recurrir a todo lo peor de lo que hemos sido capaces hasta ahora los hombres.

martes, 10 de noviembre de 2009

EL SÍMBOLO PERDIDO DE DAN BROWN


La nueva historia de Brown sigue una fórmula tradicional y eficaz en novelas de misterio: búsqueda de algo de gran valor y confrontación entre héroe y antagonista. Un secreto por descifrar, persecución y desenlace. Todo lo demás es circunstancial, aunque importante para diferenciar un thriller de otro.

La masonería custodia un secreto relativo a la supuesta verdadera potencialidad de la mente humana. Peter Salomon dispone de un objeto que esconde la clave. Su hermana Katherine, científica, y su amigo Robert Langdon, experto en símbolos y mitos, intentan que el secreto no caiga en manos de un lunático que también lo persigue. La CIA es el tercero en discordia, y no está claro si ayuda o conspira. Todo ocurre en Washington en el transcurso de quince horas.

Brown hace bien varias cosas. La acción despega en la página uno y ya no se detiene, bien llevada, hasta el final. El esfuerzo de verosimilitud es grande y demuestra trabajo: lugares, fechas, citas, textos, medidas y distancias, etc. El fondo ideológico está bien dosificado y no entorpece la trama ni la evolución de los personajes. Brown domina todos los recursos de este tipo de literatura: un talismán lleva a un código al que sigue un cuadro, a éste un número, luego una escalera misteriosa, después un texto (naturalmente en latín) al que sucede un símbolo seguido de una palabra mágica enterrada en un lugar secreto, etc. Si no se presta mucha atención al contenido de la trama, todos los trucos resultan entretenidos.

El problema de Brown es que no se contenta con eso. Él quiere iluminar, abrir los ojos a la humanidad y en esto resulta de risa. Su tesis (muy vieja): la opresión religiosa ha hecho que el hombre olvide su verdadero potencial, arrincone la ciencia y se convierta en un ser dependiente de Dios. La masonería, muy favorablemente presentada como institución honorable e incomprendida, custodia la llave de los “antiguos misterios” que permitirán la apoteosis del hombre, su conversión en auténticos dioses. Sostiene que todas las “tradiciones” avalan esta afirmación, y en “tradiciones” incluye todas las religiones, la New Age, la Cábala, la numerología, la alquimia, el Zodiaco; no se deja nada: Santo Grial, piedra filosofal, alfabetos rúnicos, demoniología, esoterismo, misticismo, astrología y hasta Excálibur y el rey Arturo. Para Brown todo está bien y está al mismo nivel. Por si todo esto no convence, los experimentos científicos de Katherine demuestran toda la tesis.

Si el lector no ha caído de rodillas con todas las revelaciones anteriores, aún le esperan los avances de la “ciencia noética” e incontrovertibles “coalescencias, peines de tentosegundos y metasistemas”. Brown subestima escandalosamente la inteligencia del lector y pretende hacerle claudicar a cambio de unas palabrejas científicas y unas burdas manipulaciones de citas de la Escritura.

Considerando todo esto una broma, la novela tiene elementos ingeniosos y demuestra imaginación y esfuerzo: la tecnología de persecución de la CIA, las técnicas de lectura de mensajes ocultos, el modo de “pesar” el alma, la cámara de respiración líquida, los rituales, un “malo” verdaderamente conseguido, etc. Confiemos en que todos los lectores alcancen a quedarse en ese nivel de lectura y no se dejen manipular por la parte de verdad de cuanto se dice (el hombre está hecho a imagen y semejanza de Dios; la mente humana y la ciencia no dejan de progresar; el pensamiento y la voluntad de muchos pueden más que la de uno solo; etc). El símbolo perdido es un pataleo contra el misterio, una tergiversada versión moderna del “seréis como dioses”, que puede resultar con todo entretenida, si no se la toma en serio.

La crítica está tomada de ACEPRENSA y la hace Javier Cercas Rueda

martes, 29 de septiembre de 2009

EN LUGAR SEGURO

Os recomendamos hoy este libro que, como veréis en la crítica de Adolfo Torrecilla tiene muy buen pinta.
Fuente: ACEPRENSA

Estamos acostumbrados a que la literatura apenas se preocupe por las vidas corrientes, a las que considera poco novelescas. En cambio, Wallace Stegner (1903-1993), considerado uno de los grandes escritores norteamericanos contemporáneos, se sitúa en las antípodas del tipo de literatura que puso de moda la generación perdida. En su novela, dice Stegner, no hay desesperación literaria, ni ese existencialismo agónico de andar por casa, ni rebeldías de salón. En una entrevista publicada en 1990 decía que “es un libro muy tranquilo, parece que no pase nada; no contiene todos los elementos que parecen indispensables en la novela contemporánea”.

Los protagonistas de En lugar seguro, publicada en 1987, son dos matrimonios de profesores universitarios que coinciden en Madison (Wisconsin), en una pequeña universidad donde luchan por consolidar sus respectivas carreras. Entre ellos surge una fuerte y generosa amistad que dura toda su vida.

El narrador es uno de ellos, Larry Morgan, que es también escritor. En 1972, cuando está a punto de fallecer Charity, la esposa de su colega, decide poner por escrito la historia de esa amistad: cerca de cuarenta años repletos de alegrías, a pesar de las dificultades que todos ellos han debido superar. Larry centra su narración en Charity, el alma del grupo, una mujer con un fuerte y contagioso carácter. Lo que les une es el trabajo, la familia, las ganas de diversión, los sucesos familiares, las inquietudes intelectuales.

“Buscábamos –escribe Larry– algo humanizado, algo relacionado con el pensamiento y el orden, y por lo tanto con la esperanza; algo que, como no dejábamos de recordarnos a nosotros mismos, era el sueño del hombre”. Y el autor, que se inspiró en sucesos de su vida, ha sabido describir esa actitud con un tono elegante y exquisito, el apropiado para penetrar en la sólida personalidad de estos atrayentes personajes.


martes, 14 de julio de 2009

LITERATURA. "EL PALACIO DE LOS VIENTOS"


Un libro más para este verano escrito por Rosa María Echeverría y comentado en este caso por Luis Ramoneda, escritor, poeta y crítico literario habitual de Aceprensa de donde procede también este artículo.


En muchas novelas actuales, se nos presentan crisis humanas, amores fracasados, historias de desencantos existenciales, con trasfondo nihilista. En cierto sentido, El palacio de los vientos sigue esas pautas, pero con algunas peculiaridades que le dan una notable originalidad y mayor hondura antropológica. Se trata de la historia de tres generaciones de una familia del norte de España: Isabel de Zubiría (la Dama de la Casa Grande), Juan Miguel (su padre, que enviudó al nacer ella), y Beatriz, hija única de Isabel. Las relaciones entre el padre e Isabel y entre ésta y su hija son conflictivas, apenas existe la comunicación, hay heridas no sanadas, agravios que son fruto de la incomprensión y del silencio; y el choque de tres caracteres con mucha personalidad. Parecidas situaciones encontramos en otras novelas contemporáneas, pero aquí el desenlace, que no voy a contar, muestra una mayor confianza en el hombre, en su riqueza interior –se muestra con acierto la complejidad del alma humana–, y en su capacidad para el perdón y para cambiar e intentar salir a flote.
La novela está estructurada con abundantes saltos en el tiempo y en el espacio y con alternancias en las voces de cada uno de los protagonistas. Esto se refleja también en la variedad de recursos literarios empleados por la autora, que reflejan un buen conocimiento de la literatura universal, pero también del cine y de las bellas artes: descripciones, cambios de la tercera a la primera persona, diálogos…; y abundancia de imágenes y de comparaciones muy plásticas. Están muy logrados, en mi opinión, una serie de personajes secundarios, que completan el cuadro y que, en cierto modo, representan las voces del sentido común, del realismo del pueblo llano, frente a los comportamientos más inestables y dramáticos de los protagonistas, de una posición social y cultural más elevada.
Las tensiones interiores de los personajes, con sus sueños, sus fantasías, sus frustraciones, sus dudas, sus remordimientos…, se describen con detalle y hondura, sin caer en tópicos. A lo dicho, hay que añadir el cuidado y la riqueza del lenguaje, el estilo brillante, poético a veces, impetuoso en algunas descripciones. En este punto, hay algunos excesos de afectación, en el sentido cervantino del término, que lastran un poco el ritmo, entorpecen algo la lectura y no añaden mucho.

martes, 7 de julio de 2009

LA TERNURA DE LOS LOBOS

Otro libro que os recomendamos para este verano.

Título original: The tenderness of wolves
Editorial: Salamandra
Año publicación: 2009

La ternura de los lobos de Stef Penney:

Antes de que los rigores del invierno se ciernan sobre Dove River, un poblado fundado por pioneros escoceses en el noreste de Canadá, una mujer halla el cadáver de un trampero local al mismo tiempo que su hijo, de diecisiete años, desaparece en una excursión de pesca. Los hechos atraen hasta aquel remoto lugar a un variado grupo de personas dispuestas a esclarecer el crimen, o a beneficiarse de él, desde un joven delegado de la poderosa Hudson Bay Company —que ejerce el monopolio del lucrativo comercio de pieles—, hasta un curtido y arruinado periodista. Cuando la señora Ross decide emprender ella misma la búsqueda de su hijo, adentrándose en el bosque acompañada de un taciturno pero experto rastreador, se ponen en marcha también una serie de personajes cuyas insólitas historias confluyen hacia un destino común en el majestuoso e imponente marco de la tundra nevada. Inmersos en un paisaje inhóspito de una belleza áspera e impenetrable y conscientes de su vulnerabilidad, los hombres y mujeres que conforman esta hermosa e inquietante novela deberán saldar cuentas con el pasado antes de afrontar los desafíos del presente.
Con un ritmo vertiginoso propio de una novela de suspense y una atmósfera hipnótica que atrapa al lector desde las primeras líneas, La ternura de los lobos conquistó el favor de la crítica y de los lectores británicos, obteniendo el codiciado Costa Book of the Year Award y convirtiéndose en un rotundo éxito de ventas.

martes, 30 de junio de 2009

LOS SECRETOS DE OXFORD



Un buen libro para este verano de una buenísima escritora con otros muchos títulos interesantes. La crítica está sacada de Aceprensa y el autor de la misma es Rafael Gómez Pérez.



La escritora británica Dorothy L. Sayers (1893-1957) fue una de las grandes firmas de la novela policíaca, y sus obras resisten muy bien al tiempo. Quizá porque Sayers era mucho más: con una amplia cultura clásica, es autora de, para muchos, la mejor traducción al inglés de la Divina Comedia. Y ser especialista en Dante equivale a varios doctorados. Sus mejores amigos también dicen mucho de ella: C.S. Lewis, Tolkien, Chesterton.
Su detective es un lord y se llama Peter Winsey. Sobre él escribió un total de catorce obras, entre novelas y relatos cortos. En un determinado momento creó a una co-protagonista, Harriet Vane –alter ego de la misma Sayers– para que, casándose con Winsey, apartara a este finalmente del trabajo policíaco.
Los secretos de Oxford, además de ser una magnífica recreación de la vida de esta famosa ciudad en los años de entreguerras, no trata de crímenes, pues no hay ningún muerto, sino de las consecuencias del rigor en la investigación, que puede llevar a una persona lunática a provocar un clima general de miedo; del acceso de las mujeres a la educación superior y de las complejas e interesantes relaciones de Harriet con Peter. Novela muy valiosa en sí misma, pero que además revela lo mejor de la autora. Ha sido considerada su obra maestra.

viernes, 26 de junio de 2009

LIBRO DE COCINA

Os recomendamos hoy este libro de una experta a la que conocemos y sabemos de su buena preparación y buen hacer en las tareas culinarias.


Cuando nos vemos obligados a dar de comer a unos amigos que aparecen por casa y nos damos cuenta de que casi no tenemos nada que ofrecerles ¿qué podemos hacer?
Cocina de emergencia no es solamente un libro para resolver situaciones imprevistas, sino también un manuel que permite salir del paso con dignidad a quien carece de los más elementales conocimientos de cocina, y una guía para recibir invitados en casa con el aplomo que proporciona el saber lo que uno se trae entre manos.
Alicia Bustos Pueche ha escrito un libro para aquellas personas, jóvenes y no tan jóvenes, que además de guisar quieran entender las transformaciones y el comportamiento de los alimentos durante el proceso de elaboración. La experiencia acumulada por la autora en los cursos dirigidos a estudiantes sin conocimientos culinarios previos, le permite dar soluciones prácticas para casos concretos y seleccionar un buen número de recetas, unas más rápidas que otras, accesibles a principiantes.

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