viernes, 18 de diciembre de 2009

LIBROS

Y para terminar con los libros hoy os facilitamos una selección de libros por si tenéis tiempo y ganas para fomentar la lectura.

La selección es de ACEPRENSA

Sherwood Anderson, Winesburg, Ohio. Acantilado empieza conWinesburg, Ohio la publicación de las obras completas de Sherwood Anderson (1876-1941). Se trata de una colección de cuentos sobre las andanzas del joven periodista George Willard, que bien puede leerse como una novela. Anderson explora el Medio Oeste americano tomando como referencia la vida de un pequeño pueblo. Los relatos hablan de un mundo que se está quedando atrás. Por sus páginas, desfilan numerosos seres desplazados, que viven en los márgenes y se bandean entre la realidad y el deseo, hasta que asumen finalmente su soledad. (Acantilado. 256 págs. 20 €.

Wallace Stegner, Ángulo de reposo. Tras la excelente En lugar seguro, se publica una novela anterior de Wallace Stegner (1909-1993). El narrador es Lyman Ward, catedrático de historia ya jubilado, que se ha propuesto escribir la historia de sus abuelos Oliver y Susan, pioneros que viajaron al Oeste en la segunda mitad del siglo XIX. No se trata de los típicos pioneros. Susan era una prometedora artista y Oliver un profesional de la ingeniería. Además, también está la novela sobre el narrador, quien al hilo de las vidas de sus abuelos va desgranando sus opiniones y experiencias. Una novela muy trabajada con la que Stegner consiguió en 1972 el Premio Pulitzer. (Libros del Asteroide. 712 págs. 29,95 €.).

Vasili Grossman, Años de guerra. Tras el éxito de sus novelas Vida y destino y Todo fluye, se publican por vez primera en un volumen los escritos que Grossman escribió durante su etapa como corresponsal de guerra del Ejército Rojo, especialmente durante la batalla de Stalingrado. El volumen incluye sus crónicas, muy leídas y valoradas en aquellos años; su novela El pueblo es inmortal, que publicó por entregas en 1942 y que consiguió el premio Stalin; y algunos relatos. Incluye también El infierno de Treblinka, la crónica que escribió cuando liberaron este campo de prisioneros judíos y que sirvió de prueba en los juicios de Nuremberg. (Círculo de Lectores/Galaxia Gutenberg. 640 págs. 22 €.).

Jetta Carleton, Cuatro hermanas. Primera y única novela de Jetta Carleton (1913-1999), publicada en 1962. Cuenta la vida de una familia que vive en una granja y que, a mediados de los cincuenta, vuelven a coincidir un verano. Aunque sus vidas han tomado diferentes derroteros, esos días regresan a la infancia y conviven con las costumbres y los trabajos campestres que realizaron durante tantos años. Pero el presente no se entiende sin conocer qué ha sucedido en el pasado. Para ello, la autora reconstruye el entramado doméstico, familiar y social donde han transcurrido sus vidas. (Libros del Asteroide. 416 págs. 21,95 €.).

Jean Giono, El hombre que plantaba árboles. Conocido sobre todo por su novela El húsar sobre el tejado, Giono (1895-1970) es el autor también de esta breve y sencilla historia sobre el amor a la naturaleza que ha tenido una importante difusión, también en España. En él crea un entrañable personaje, Elzeard Bouffier, pastor solitario en la altiplanicie fronteriza con los Alpes, que consigue su felicidad plantando con paciente perseverancia miles de árboles. Así logra convertir aquel páramo en una tierra agradable y fecunda que se irá poblando de esperanzados campesinos. (Duomo. 62 págs. 8 €.).

Jordi Soler, La fiesta del oso. Soler (Veracruz, 1963) es autor de varias novelas relacionadas con la Guerra Civil. En ésta, se sirve de una historia familiar –la desaparición en los Pirineos de Oriol, el hermano de su abuelo, cuando estaba a punto de acabar la Guerra Civil-, para emprender una investigación sobre su paradero. La versión oficial de la familia era que había fallecido, aunque nunca se encontró e cadáver; pero los hechos, de manera inesperada, ofrecen otra posibilidad que Soler, con una original estructura narrativa, convierte en una apasionante narración que se desplaza de la Guerra Civil hasta nuestros días. (Mondadori. 160 págs. 16,90 €).

Fernando Iwasaki, España, aparta de mí estos premios. Iwasaki (Lima, 1961), afincado en Sevilla desde hace más de veinte años, juega en esta obra con estrambóticas situaciones envueltas en “incorrección política”. Se trata de poner en solfa la hipertrofiada actividad pseudo literaria que trata de vestir con un ropón cultural la actuación de tantas asociaciones y organismos, que convocan estos premios sólo porque la cultura está de moda. Iwasaki emplea un procedimiento ingenioso y desternillante, tras el que trasluce la mirada de compresión propia de un sanísimo humor. (Páginas de Espuma. 160 págs. 15 €.).

Oakley Hall, Warlock. En 1880 Warlock es la encarnación del Salvaje Oeste: vaqueros, mineros, el juez, el doctor, las chicas del salón, el telégrafo, diligencias, cantinas, cuatreros, tahúres, apaches, polvo y revólveres. Esta magnífica novela sólo se parece alwestern comercial en la ambientación. Warlock no es ficción barata sino literatura. Oakley Hall (1920-2008) escribió sin duda en 1958 una trepidante e intensa novela moral, un microcosmos de todas las pulsiones humanas. La auténtica frontera en la que viven sus personajes no es entre Estados Unidos y México, sino entre el bien y el mal. (Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores. 687 págs. 23 €.).

Janusz Bardach, El hombre, un lobo para el hombre. Otro relato sobre la vida en un campo de concentración ruso, con todos los ingredientes del desprecio por la dignidad humana bajo la máscara de la reeducación comunista. Escrito por el polaco Bardach (1919-2002), describe su periplo vital marcado por la invasión nazi de Polonia. Judío educado en las ideas socialistas, se identifica totalmente con la Unión Soviética. Sin embargo, ya soldado en el Ejército Rojo, le condenan a muerte por tener un accidente con el tanque que conducía. Al final le conmutan la pena por diez años de trabajos forzados, que pasó en los temibles campos de Kolimá. Otro testimonio terrorífico y conmovedor. (Libros del Asteroide. 480 págs. 23,95 €.).

Miklós Bánffy, Los días contados. Magnífico novelón del siglo XIX, escrito en el XX, sobre la situación política y social de una Hungría convulsa y por los estertores del imperio Austro-Húngaro. La perspectiva está tomada desde la vida de la nobleza y la alta burguesía de aquel país, que parece presentir y esquivar su catástrofe a base de una actividad volcada en las cacerías, viajes, fiestas, casinos, amoríos, duelos de honor y presencia en la política parlamentaria. (Libros del Asteroide. 666 págs. 29,95 €.).

Humphrey Slater, El conspirador. Nacido en 1906 en Inglaterra, la vida de Slater estuvo marcada por la Guerra Civil española. Ingresó en el Partido Comunista y combatió con las Brigadas Internacionales. Como a tantos otros, esta experiencia le llevó a un radical desengaño del comunismo. En España se han publicado ahora sus primeras novelas: Los herejes (1947), con el trasfondo de la guerra civil; y El conspirador (1948). En ésta se cuenta el matrimonio entre la joven Harriet y Desmond, comandante de la Guardia de Granaderos, que lleva una doble vida. La novela comienza con el enamoramiento de los dos personajes, con escenas un tanto tópicas y algunas subidas de tono. Pronto, sin embargo, la acción se centra en las actividades secretas de Desmond como espía para los soviéticos y las cada vez más tensas relaciones con su mujer. (Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores. 216 págs. 16 €.

Laurent Gaudé, La puerta de los infiernos. En un tiroteo callejero, Pippo, el único hijo de Giulietta y Matteo, un taxista napolitano, recibe una herida mortal. Giulietta, destrozada, pide a su marido que le devuelva a su hijo; mientras, Matteo sólo se ve capaz de recorrer sin rumbo la ciudad con su taxi vacío. Sin embargo, todo cambia cuando en uno de sus recorridos se encuentra con un estrafalario grupo humano que tiene una tertulia en la que sale a relucir la existencia en el subsuelo de Nápoles de una puerta de entrada al mundo de los muertos; esa creencia desata la esperanza de Matteo que emprenderá una entretenida aventura fuera de lo normal. (Salamandra. 247 págs. 15 €.).

Eudora Welty, La hija del optimista. En esta novela de la escritora sureña se cuenta la inesperada muerte del juez McKelva. Para atenderle durante la enfermedad, acude su hija Laurel. Y será Laurel la que lleve el peso de la narración, pues a través de ella asistimos a los funerales y al entierro; a su tensa relación con la segunda mujer de su padre, Fay, más joven que Laurel, una mujer caprichosa y de escasa educación; y, sobre todo, al encuentro de Laurel con su pasado. Welty tiene una peculiar manera de contar las cosas: no abusa ni de la nostalgia. Además de esta novela, también se ha editadoCuentos completos, volumen en Lumen que contiene sus cuatro libros de relatos. (Impedimenta. 232 págs. 18,27 €.).

Carlos Pujol, Cuadernos de Escritura. Se reúnen en este libro algunos textos del poeta, novelista, traductor y también crítico literario Carlos Pujol en torno a la creación literaria y al papel de los escritores, en los que aporta su experiencia como lector, como estudioso de la literatura, como escritor y como crítico. Se trata de un libro singular y sugerente, lleno de sabiduría, de sentido común y de esa ironía sutil tan característica de la obra de Pujol, especialmente destacable cuando se refiere al mundillo literario, con sus vanidades y con tanta parafernalia perturbadora de la serenidad, de la soledad y del silencio que requiere la creación literaria. (Pre-textos. 150 págs. 15 €.).

Henry James, Los papeles de Aspern. Esta novela corta de Henry James (1843-1916) sigue ejerciendo la misma fascinación hoy que en 1888, cuando se publicó. La historia de un editor que se hospeda durante varios meses en el palacio veneciano de una anciana señora y su sobrina sirve a su autor para exhibir su ya acostumbrada destreza en la caracterización psicológica de los personajes. El editor es un “caza-tesoros” que ha llegado a la conclusión de que la mujer conserva ciertos documentos inéditos del poeta Jeffrey Aspern, una gloria de las letras ya fallecida y amante en su juventud de la dama. (Alba. 168 págs. 16 €.).

Gertrud von Le Fort, La última del cadalso. Le Fort (1876-1971) entró en la Iglesia católica en 1926. En 1928 publicó la novela autobiográfica El velo de Verónica, que culminará más tarde con La corona de los ángeles. En 1930, en plena persecución nazi, Le Fort se refugió en un convento donde le prestaron un libro que contenía la historia de las carmelitas de Compiègne, condenadas a la guillotina en Grève en 1794, durante la Revolución francesa. Dos años después de esta lectura aparece La última del cadalso. (Encuentro. 98 págs. 15 €.).

Jan Twardowski, Antología poética. Nacido en Varsovia en 1915, Twardowski recibió la ordenación sacerdotal en 1948 y falleció en 2006. Poeta muy popular en su país, su obra, traducida a numerosos idiomas, se vierte ahora por primera vez al castellano. La poesía de Twardowski refleja en todo momento su fe. En sus versos hay asombro y alabanza a Dios, pero también comprensión y misericordia para los hombres. El éxito de su poesía se debe probablemente a su estilo directo, claro, sincero, vivo. Con sus poemas, acerca a los misterios divinos, al papel de la criatura ante el Creador y a realidades como el mal, el sufrimiento, la redención. (Rialp. 152 págs. 19 €.).

Nikolái S. Leskov, El peregrino encantado. No se ha publicado mucho en castellano de Leskov (1831-1895), pese a ser uno de los grandes narradores rusos del XIX. Por eso esta novela, inédita en castellano, puede resultar todo un descubrimiento. La historia es contada por el protagonista, un inolvidable Iván Severiánich, experto en caballos, quien después de múltiples aventuras se dirige a un monasterio donde profesará como novicio. Una aparición de ultratumba le profetizó, cuando era joven, que esa sería la única manera de salvarse, fuera como hubiera sido su vida. Es esa vida la que nos cuenta, con un estilo directo, sencillo, humilde, donde las grandes cosas resaltan aún más. (Alba. 285 págs. 22 €.).

Ernst Jünger, Venganza tardía. Sorprendente novela póstuma del alemán Jünger (1895–1998). Es el sutil recuerdo novelado de la infancia del autor, marcada por el fracaso escolar y la inadaptación social. Jünger se muestra en su última novela –finalizada a los 96 años de edad– como alguien marcado por las sombras de la infancia. Wolfram, el protagonista del relato, es un niño soñador e introvertido, que vive en la literatura más que en la realidad. En la escuela, en cambio, la figura del profesor le aterra y eso le sirve al anciano autor para reflexionar sobre un arquetipo: no tanto el profesor sino el fracasado que, en su vida personal, proyecta su odio hacia el débil. (Tusquets. 116 págs. 12 €.).

Michael D. O'Brien, La última escapada. Nathaniel Delaney, director de un periódico local en algún lugar de un Canadá ficticio, vive con sus dos hijos mayores, pues su mujer se marchó de casa. Un día Nathaniel descubre que las enseñanzas que se imparten en el colegio de sus hijos no son, a su juicio, adecuadas. Su protesta ante la dirección del centro pone en alerta a todo un sistema dominante que pretende arrebatar a los indefensos niños de lo que se supone que son las garras paternas con el fin de educarles en unos principios que se aproximan a una religión del Estado. Padre e hijos inician así una agitada huida. (Libros Libres. 295 págs. 22 €.).

Bora Cosic, El papel de mi familia en la revolución mundial. Esta breve novela que cuenta las vicisitudes de una familia en la ciudad de Belgrado en la década de los años 40, fue publicada en 1969 en una edición artesanal. Un mes después, consiguió el premio literario más importante de Yugoslavia. Cosic (1932) describe el microcosmos de una familia unida. Su obsesiva madre tiene frecuentes crisis nerviosas; su padre tiene una desmedida afición al alcohol; su tío es un mujeriego empedernido; y su abuelo transmite en sus comentarios un divertido y afilado cinismo. Aunque la familia del joven narrador no es ni modélica ni ejemplar, sí que transmite un generoso orgullo de lo que significó la familia en aquellos especiales años. (Minúscula. 151 págs. 13,50 €.).

Sergio Lechuga Quijada, Calix. Novela centrada en si el santo Cáliz de Valencia es el mismo cáliz que usó Jesucristo en la última Cena. Después de la muerte de Franco, un funcionario pone por escrito un episodio que protagonizó: en 1940 trabajó en una investigación sobre si el santo Cáliz de Valencia era o no el Grial, pues Himmler iba a viajar a España para buscarlo; de paso cuenta que, con ocasión de aquel encargo, pudo averiguar qué había pasado con su padre durante la guerra y conoció a la que sería su mujer. Relato bien escrito, con personajes creíbles, diálogos buenos y descripciones escasas. (Planeta. 461 págs. 20,50 €.).

Alexandre Dumas, Los hermanos corsos. Alejandro Dumas, padre (1802-1870), fue el más prolífico autor del XIX francés: más de 120 obras entre teatro, novela, libros de viaje, memorias… Leído hasta hoy mismo por Los tres mosqueteros y El conde de Montecristo, escribió también algunas novelas cortas tan directas y amenas como Los hermanos corsos. Una primera parte, que parecen notas de un viaje a la aún agreste y recia Córcega; y una segunda parte parisina. La primera dominada por el hermano gemelo Lucien de Franchi, caballero corso, ardiente y lleno de pundonor; la segunda por el otro, Louis de Franchi, pacífico y gentil. La acción va siempre directa al grano y el ambiente romántico es propicio a la presencia del más allá. (Nórdica. 182 págs. 15 €.).

jueves, 17 de diciembre de 2009

BLOG DE BELENES


Queremos remitiros a un Blog de una persona que conocemos, que hace unos Belenes muy bonitos y que a lo mejor a alguno os puede interesar en estas fiestas en las que ya definitivamente estamos entrando.

La dirección del Blog es:



miércoles, 16 de diciembre de 2009

lunes, 14 de diciembre de 2009

LITERARURA JUVENIL

Terminamos hoy con las recomendaciones de libros infantiles y juveniles y aprovechamos para empezar a hacer ambiente de Navidad publicando un villancico muy tradicional y muy bien cantado

NARRATIVA JUVENIL

Siobhan Dowd. El misterio de la noria de Londres (The London Eye Mystery, 2007). Madrid: Editex, 2009. 255 págs. Col. Libros de mochila. Ilustraciones de Jorge Pérez Miceli. Traducción de Miguel Marqués Muñoz. ISBN: 978-84-9771-247-7.

Ted y su hermana mayor Kat ven subir a su primo a la noria de Londres pero, cuando lo esperan a la salida, no sale y nadie sabe nada. Durante unos días, paralelamente a la investigación de la policía, Ted y Kat intentan resolver el caso por su cuenta.

Misterio policiaco con un narrador excepcional: Ted, un chico que tiene una enfermedad semejante a la del protagonista de El curioso incidente del perro a medianoche. Sus peculiaridades son que tiene dificultades para captar el lenguaje corporal; que comprende literalmente todas las metáforas e intenta desentrañar su significado; y, sobre todo, que tiene unos conocimientos extraordinarios y una continua obsesión por la meteorología. Lo anterior hace que la historia, en sí misma tensa, sea muy divertida pues, en palabras de Ted, «un meteorólogo es como un detective del tiempo atmosférico» y «descubrir que había ocurrido con Salim y dónde podría estar es exactamente lo mismo». En el hecho de que las teorías de Ted sean al principio menospreciadas y acaben siendo correctas, y finalmente salga vencedor sobre los adultos, está una parte del atractivo de la historia.

Neil Gaiman. El libro del Cementerio (The Graveyard Book, 2008). Barcelona: Roca Editorial, 2009. 304 págs. Col. Rocajunior. Ilustraciones de Chris Riddell. Traducción de Mónica Faerna. ISBN: 978-84-9918-030-4.

Un pequeño bebé de dieciocho meses que huye de un tipo que asesina a su familia, se oculta en un viejo cementerio cercano. Allí los muertos le acogen, lo llaman Nadie, lo encomiendan a la protección de la familia Owens, y le conceden la ciudadanía honorífica del cementerio. En la primera parte Nad crece, aprende historia y adquiere habilidades útiles. En la segunda, empieza a ir al colegio y termina enfrentándose con el asesino de sus padres.

Neil Gaiman se mueve con una naturalidad asombrosa dentro de los mundos de fantasía y se dirige principalmente a quienes están ya familiarizados con las muchas referencias que maneja. En este caso entrega una novela posmoderna que remezcla registros y géneros y referencias, y que es brillante en el uso del lenguaje y tiene numerosos guiños humorísticos.

José Ramón Ayllón. Otoño azul (2009). Barcelona: Bambú, 2009. 160 págs. Col. Grandes lectores. ISBN 13: 978-84-8343-068-2.

Relato que continúa las andanzas de la protagonista de Vigo y Vivaldi y otras novelas. Un año después, en Barcelona, vuelve a enamorarse de un chico que, a su vez, está pasando un mal momento después del reciente fallecimiento de su madre.

Libro con débil hilo argumental y las mismas cualidades que los anteriores: muy bien escrito, anécdotas escolares y familiares graciosas junto con diálogos y réplicas de película, enseñanzas escolares bien embutidas en la narración, buen humor con bromas que aparecen aquí y allá; buena descripción del nacimiento de los sentimientos amorosos.

Michelle Magorian. Sencillamente Henry (Just Henry, 2008). Barcelona: Oniro, 2009. 617 págs. Traducción de Pilar Ramírez Tello. ISBN: 978-84-9754-382-8.

1949, una ciudad inglesa del sur, poco después de la segunda Guerra Mundial. Henry, un chico de quince años cuyo padre fue un héroe de guerra, vive con su madre, su padrastro, su hermana pequeña Molly y su abuela, madre de su padre. Con ayuda de algunos adultos sabios, Henry vence sus prejuicios y averigua la historia de su familia.

Novela bien escrita, con sus muchas piezas bien engranadas, y una narración elegante en la descripción de situaciones duras. La autora domina el ambiente que retrata y usa los recursos propios de los relatos populares: carga el acento en la maldad de los malos y en la bondad de los buenos; es detallista en la descripción del mundo del cine y de la fotografía de aquél momento y también contiene referencias a libros y a libros infantiles de la época. Como los personajes resultan atractivos el lector acepta bien las situaciones improbables, máxime cuando todo es previsible y todo sale bien.

Eoin Colfer. Airman (2008). Madrid: Alfaguara, 2009. 460 págs. Traducción de Mercedes Núñez. ISBN: 978-84-204-6909-6.

Conor Broekhart nació en 1878 y desarrolló desde muy pequeño una gran afición a investigar nuevos artilugios para poder volar. Su padre, el capitán Declan Broekhart, era el hombre de confianza del rey Nicholas, de las islas Saltee, un reino independiente al lado de Irlanda, muy rico debido a sus minas de diamantes. Cuando Conor tiene catorce años, y su preparación ya es magnífica, el malvado mariscal Bonvilain urde una conspiración y hace desaparecer a Conor en las mazmorras. Allí pasará dos años maquinando cómo huir... por los aires.

En esta novela el autor cambia de registro respecto a sus obras anteriores: aquí pone sus dotes narrativas al servicio de un argumento aventurero clásico-decimonónico y contiene mucho sus impulsos hacia los comentarios y las réplicas irónico-bromistas. La primera parte de la novela presenta el escenario y la preparación del héroe, la segunda cuenta su estancia en prisión, y en la tercera se comporta ya como Airman: se fabrica un aparato para volar entre las islas con el que adquiere fama legendaria. A pesar de algunos defectos y de que a veces sobra énfasis, el autor arma un argumento con elementos conocidos y algunas dosis de originalidad, y consigue captar el interés de muchos lectores.

Lynn Cullen. Soy la hija de Rembrandt (I am the Rembrandt’s daugther, 2007). Madrid: Editex, 2008. 264 págs. Col. Libro de mochila. Ilustraciones de Mario Martín Crespo. Traducción de Miguel Marqués Muñoz. ISBN 13: 978-84-9771-388-7.

La narradora es Cornelia van Rijn, hija de Rembrandt con su doncella Hendrickje Stoffels, ya fallecida. Cuando tiene catorce años y se casa su hermano mayor Titus, hijo de Rembrandt con su esposa Saskia, también fallecida, Cornelia se queda sola con un padre áspero, gruñón, y convencido de que pinta por inspiración divina. Se enamora del alegre Carel, un chico de una familia de mercaderes, pero su padre le termina prohibiendo que lo vea; le cansa el serio Neel, el último alumno de su padre.

Novela construida con personajes reales casi todos, como se indica en los apéndices finales. Todos los elementos de la novela funcionan correctamente, los personajes están bien perfilados, las descripciones ambientales son buenas, y, sobre todo, la presentación del mundo interior de la narradora es convincente. Tal vez su final sea un tanto dulce, en el sentido de intentar reivindicar la figura humana del pintor después de todo lo dicho, pero en cualquier caso es plausible y gusta.

viernes, 11 de diciembre de 2009

LITERATURA INFANTIL 3

Hoy os damos los títulos que ACEPRENSA recomienda de narrativa para niños:

Eugene Ionesco. Cuentos 1, 2, 3, 4 (Contes 1 2 3 4, 1983, 1985, 1988). Barcelona: Combel, 2009. 112 págs. Ilustraciones de Etienne Delessert. Traducción de Jordi Martin Lloret. ISBN: 978-84-9825-500-3.

Edición conjunta de unos relatos muy especiales titulados también Cuentos para niños menores de tres años. Están inspirados en distintos momentos de la relación entre el autor y su hija: cuentos imaginativos que le narra o juegos de palabras que le propone, las interrupciones de la chica, las opiniones de la empleada que piensa que volverá loca a la niña, etc. No son para entregar a cualquier niño sin más sino, más bien, para conocer y compartir. La edición cuenta con unas ilustraciones especiales cuya gestación e historia cuenta el propio ilustrador en un apéndice final.

Henning Mankell. El gato al que le gustaba la lluvia (Katten som älskade regn, 1992). Madrid: Siruela, 2008. 136 págs. Col. Las tres edades. Ilustraciones de Frantisek Simak. Traducción de Mayte Giménez y Pontus Sánchez. ISBN: 978-84-9841-232-1.

Lukas, de seis años, recibe como regalo de Navidad un gato, al que le pone Noche. Su entusiasma con él es enorme por lo que también lo es la decepción cuando un día de lluvia desaparece. Lukas se obsesiona con recuperar al gato y, con ese fin, ensaya distintas cosas e incluso huye de casa.

Narración calmosa, en tercera persona pero desde dentro del protagonista. Tiene buen humor de fondo pero también transmite al lector el sufrimiento de Lukas. Se reflejan bien los comportamientos de los padres, muy amable siempre, y del hermano mayor, que por momentos se harta del pequeño. Algunos momentos descriptivos del mundo interior del protagonista son excelentes.

Roberto Piumini. Mil caballos (Mille cavalli, 2005). Madrid: Siruela, 2009. 144 págs. Col. Las tres edades. Ilustraciones de Michel Fuzellier. Traducciones de Helena Lozano Miralles. ISBN: 978-84-9841-304-5.

Treinta relatos cortos. Unos tratan sobre caballos famosos, como Pegaso; el primer unicornio; el caballo de Troya; Bucéfalo, el caballo de Alejandro Magno; Rocinante, el caballo de don Quijote... Otros hablan de caballos de distintos lugares: los caballos andaluces, los mustangs norteamericanos, los brumby australianos... Pero también hay historias sobre los caballitos de mar, unos caballitos de tiovivo, o los caballos que fueron en el arca de Noé... El autor usa distintos registros: humorístico, realista, fantástico.

Pablo Albo. Marabajo (2009). Madrid: Anaya, 2009. 81 págs. Col. El duende verde. Ilustraciones de Jesús Aguado. ISBN: 978-84-667-8435-1.

Relato sobre un calamar y unos cangrejos que, para devolver a su dueño una bota que han encontrado, emprenden una expedición a la que se les van uniendo gambas, mejillones, erizos, etc.

Al autor no le importa que su narración sea un tanto caótica, pues incluso lo anuncia desde el principio, pero sí le importa ir uniendo una cosa con otra y divertir al lector. Con quien esté bien predispuesto a dejarse llevar por el humor disparatado lo consigue muchas veces, a veces con sus descripciones de los personajes y, sobre todo, (al menos a mí) con graciosas acotaciones al paso, propias de la narración oral.

Kęstutis Kasparavičius. Cosas que a veces pasan (Trumpos istorijos). Barcelona: Thule, 2009. 80 págs. Col. Trampantojo. Traducción de Alvar Zaid. ISBN 13: 978-84-92595-40-2.

Igual que un libro previo titulado Cosas que pasan cada día, Cosas que a veces pasan, del ilustrador lituano Kęstutis Kasparavičius, contiene treinta y siete relatos de una sola página, con el nombre del o de la protagonista en el título, cada uno con una ilustración que ocupa la página opuesta y con otra ilustración pequeña en la página del texto. Todos ellos hablan, humorísticamente y a veces con una ironía suave y certera, de animales y objetos que tienen una vida secreta que los humanos desconocemos y las ilustraciones añaden perspectiva y detalles.

James Vance Marshall. Relatos del Billabong (Stories from the Billabong, 2008). Barcelona: Thule, 2009. 61 págs. Ilustraciones de Francis Firebrace. Traducción de Alvar Zaid. ISBN: 978-84-92595-23-5.

Diez cuentos y mitos de los aborígenes australianos. Por ejemplo, «De cómo el canguro consiguió su marsupio» o «De cómo consiguió el cocodrilo sus escamas» entre los primeros; y «La serpiente arco iris y el relato de la Creación» o «Las mariposas y el misterio de la muerte» entre los segundos. Van acompañados de ilustraciones apoyadas en los símbolos y colores propios de los aborígenes, de información acerca de cada cuestión y, además, al final del libro, de más explicaciones y de un glosario.

Jeanne Birdsall. En casa de las Penderwick (The Penderwicks on Gardam Street, 2008). Barcelona: Salamandra, 2009. 248 págs. Traducción de Máximo González Lavarello. ISBN: 978-84-9838-246-4.

Las hermanas Penderwick, en su casa después de las vacaciones, ponen en marcha un plan para Salvar a Papá: intentan que salga con mujeres horribles para que no se le ocurra volver a casarse. Sin embargo, la nueva vecina, una discreta y amable astrofísica rusa, va ganándose a toda la familia. En medio, incidentes escolares.

Segunda novela de la serie con las mismas cualidades de la primera: está bien narrada, con simpatía y buen humor, a veces las protagonistas tienen reacciones y réplicas por encima de su edad, y todo está un tanto endulzado pero nada chirría. Si la primera era del tipo «aventuras en vacaciones» esta es más como una comedia de sucesivos enredos, menos episódica y con un hilo más claro. En ella juega un indirecto pero importante papel la novela Sentido y sensibilidad y, además, cualquier seguidor de Jane Austen reconocerá enseguida de donde vienen los arrepentimientos de las Penderwick.

jueves, 10 de diciembre de 2009

LITERATURA INFANTIL 2

Seguimos hoy con recomendaciones para niños:

ÁLBUMES ILUSTRADOS PARA NIÑOS Y JÓVENES

Uri Shulevitz. Cómo aprendí geografía (How I Learned Geography, 2008). Madrid: SM, 2008. 32 págs. Traducción de Teresa Tellechea. ISBN: 978-84-675-2870-1.

Relato basado en los recuerdos de la infancia del autor: sus padres huyeron con él poco antes de que comenzara la segunda Guerra Mundial y vivieron unos años en el actual Kazajkstán, en una pobre habitación que compartían con otras personas. Cuando un día su padre volvió a casa con un enorme mapa en vez de comida, él y su madre se quejaron con amargura, pero más tarde el mapa se convirtió en un enorme acicate para su imaginación.

Álbum que, dentro de la tendencia de no pocos ilustradores actuales a convertir sus vidas en historias autobiográficas, tiene una clara orientación hacia el lector niño. Las ilustraciones dicen más de lo que a primera vista se ve y están bien secuenciadas. Si para el niño protagonista el mapa fue como una forma de viajar a otros mundos, y eso se revela en que los marcos de algunas ilustraciones desaparecen, para el niño lector el álbum puede ser también como una llave que le abra puertas a mundos desconocidos. Al final hay una explicación del autor sobre lo que se cuenta en el álbum.

David Wiesner. Flotante (Flotsam, 2006). México: Oceano travesía, 2007. 40 págs. ISBN: 978-970-777-360-8.

Un chico, que se dedica a observar animales en la playa, es golpeado por una ola que deja una vieja cámara de fotos en la arena. El chico revela el carrete y ve fotos increíbles del fondo del mar y otras que, supuestamente, son de quienes han tenido antes la cámara, y que observadas con microscopio revelan más detalles asombrosos. Decide hacerse una foto más de la serie y devolver la cámara al mar.

Álbum sin palabras. El autor no le preocupa tanto la consistencia de su argumento, como atrapar el interés de su lector y crear un mundo propio de fantasía donde todo puede suceder e introducir al lector en su interior, por medio de su ingenio y por la calidad de las ilustraciones, con multitud de detalles para fijarse.

Emilie Vast. Korokoro (2007). Granada: Barbara Fiore, 2009. 24 págs. ISBN: 978-84-936778-3-1.

Korokoro (rodar, en japonés) es un libro desplegable que cuenta, sin palabras, una historia que parece simple: un erizo rueda de izquierda a derecha, cruzándose con otros animales y con distintas plantas, y en sus púas van enganchándose hojas y frutos. El inesperado final hace que la historia no sea tan sencilla como parecía.
El interés del álbum como tal está, sobre todo, en su condición de objeto artístico elegantemente diseñado, compuesto y editado. Pero, así como hay álbumes-objeto que tienen interés por la originalidad de la idea o de su concepción, este también cuenta con un mini-argumento cuyo desenlace arranca una sonrisa de sorpresa.

NARRATIVA PARA NIÑOS

Eugene Ionesco. Cuentos 1, 2, 3, 4 (Contes 1 2 3 4, 1983, 1985, 1988). Barcelona: Combel, 2009. 112 págs. Ilustraciones de Etienne Delessert. Traducción de Jordi Martin Lloret. ISBN: 978-84-9825-500-3.

Edición conjunta de unos relatos muy especiales titulados también Cuentos para niños menores de tres años. Están inspirados en distintos momentos de la relación entre el autor y su hija: cuentos imaginativos que le narra o juegos de palabras que le propone, las interrupciones de la chica, las opiniones de la empleada que piensa que volverá loca a la niña, etc. No son para entregar a cualquier niño sin más sino, más bien, para conocer y compartir. La edición cuenta con unas ilustraciones especiales cuya gestación e historia cuenta el propio ilustrador en un apéndice final.

Henning Mankell. El gato al que le gustaba la lluvia (Katten som älskade regn, 1992). Madrid: Siruela, 2008. 136 págs. Col. Las tres edades. Ilustraciones de Frantisek Simak. Traducción de Mayte Giménez y Pontus Sánchez. ISBN: 978-84-9841-232-1.

Lukas, de seis años, recibe como regalo de Navidad un gato, al que le pone Noche. Su entusiasma con él es enorme por lo que también lo es la decepción cuando un día de lluvia desaparece. Lukas se obsesiona con recuperar al gato y, con ese fin, ensaya distintas cosas e incluso huye de casa.

Narración calmosa, en tercera persona pero desde dentro del protagonista. Tiene buen humor de fondo pero también transmite al lector el sufrimiento de Lukas. Se reflejan bien los comportamientos de los padres, muy amable siempre, y del hermano mayor, que por momentos se harta del pequeño. Algunos momentos descriptivos del mundo interior del protagonista son excelentes.

Roberto Piumini. Mil caballos (Mille cavalli, 2005). Madrid: Siruela, 2009. 144 págs. Col. Las tres edades. Ilustraciones de Michel Fuzellier. Traducciones de Helena Lozano Miralles. ISBN: 978-84-9841-304-5.

Treinta relatos cortos. Unos tratan sobre caballos famosos, como Pegaso; el primer unicornio; el caballo de Troya; Bucéfalo, el caballo de Alejandro Magno; Rocinante, el caballo de don Quijote... Otros hablan de caballos de distintos lugares: los caballos andaluces, los mustangs norteamericanos, los brumby australianos... Pero también hay historias sobre los caballitos de mar, unos caballitos de tiovivo, o los caballos que fueron en el arca de Noé... El autor usa distintos registros: humorístico, realista, fantástico.

Pablo Albo. Marabajo (2009). Madrid: Anaya, 2009. 81 págs. Col. El duende verde. Ilustraciones de Jesús Aguado. ISBN: 978-84-667-8435-1.

Relato sobre un calamar y unos cangrejos que, para devolver a su dueño una bota que han encontrado, emprenden una expedición a la que se les van uniendo gambas, mejillones, erizos, etc.

Al autor no le importa que su narración sea un tanto caótica, pues incluso lo anuncia desde el principio, pero sí le importa ir uniendo una cosa con otra y divertir al lector. Con quien esté bien predispuesto a dejarse llevar por el humor disparatado lo consigue muchas veces, a veces con sus descripciones de los personajes y, sobre todo, (al menos a mí) con graciosas acotaciones al paso, propias de la narración oral.

Kęstutis Kasparavičius. Cosas que a veces pasan (Trumpos istorijos). Barcelona: Thule, 2009. 80 págs. Col. Trampantojo. Traducción de Alvar Zaid. ISBN 13: 978-84-92595-40-2.

Igual que un libro previo titulado Cosas que pasan cada día, Cosas que a veces pasan, del ilustrador lituano Kęstutis Kasparavičius, contiene treinta y siete relatos de una sola página, con el nombre del o de la protagonista en el título, cada uno con una ilustración que ocupa la página opuesta y con otra ilustración pequeña en la página del texto. Todos ellos hablan, humorísticamente y a veces con una ironía suave y certera, de animales y objetos que tienen una vida secreta que los humanos desconocemos y las ilustraciones añaden perspectiva y detalles.

James Vance Marshall. Relatos del Billabong (Stories from the Billabong, 2008). Barcelona: Thule, 2009. 61 págs. Ilustraciones de Francis Firebrace. Traducción de Alvar Zaid. ISBN: 978-84-92595-23-5.

Diez cuentos y mitos de los aborígenes australianos. Por ejemplo, «De cómo el canguro consiguió su marsupio» o «De cómo consiguió el cocodrilo sus escamas» entre los primeros; y «La serpiente arco iris y el relato de la Creación» o «Las mariposas y el misterio de la muerte» entre los segundos. Van acompañados de ilustraciones apoyadas en los símbolos y colores propios de los aborígenes, de información acerca de cada cuestión y, además, al final del libro, de más explicaciones y de un glosario.

Jeanne Birdsall. En casa de las Penderwick (The Penderwicks on Gardam Street, 2008). Barcelona: Salamandra, 2009. 248 págs. Traducción de Máximo González Lavarello. ISBN: 978-84-9838-246-4.

Las hermanas Penderwick, en su casa después de las vacaciones, ponen en marcha un plan para Salvar a Papá: intentan que salga con mujeres horribles para que no se le ocurra volver a casarse. Sin embargo, la nueva vecina, una discreta y amable astrofísica rusa, va ganándose a toda la familia. En medio, incidentes escolares.

Segunda novela de la serie con las mismas cualidades de la primera: está bien narrada, con simpatía y buen humor, a veces las protagonistas tienen reacciones y réplicas por encima de su edad, y todo está un tanto endulzado pero nada chirría. Si la primera era del tipo «aventuras en vacaciones» esta es más como una comedia de sucesivos enredos, menos episódica y con un hilo más claro. En ella juega un indirecto pero importante papel la novela Sentido y sensibilidad y, además, cualquier seguidor de Jane Austen reconocerá enseguida de donde vienen los arrepentimientos de las Penderwick.


miércoles, 9 de diciembre de 2009

LITERATURA INFANTIL

Como seguro que algunos de vosotros queréis fomentar la lectura en vuestros hijos os vamos a facilitar estos días una selección de títulos que ha publicado ACEPRENSA para público infantil y juvenil. Hoy nos dirigimos a los más pequeños:

ÁLBUMES ILUSTRADOS PARA PEQUEÑOS

Marjane Satrapi. Los monstruos tienen miedo de la luna (Les monstres n’aiment pas la lune, 2001). Barcelona: Norma, 2009. 30 págs. Traducción de Manu Vidal. ISBN: 978-84-9847-848-8.

La protagonista, María, tiene miedo de tres monstruos aterradores pero, como se da cuenta de que tienen miedo de la luna, la corta del cielo con una tijera, la mete en su habitación, y así los vence. Pero al no haber luna se crea el caos y el rey de los gatos decide darle otra solución a María para sus miedos.

Ilustraciones planas y coloristas. Las figuras están dibujadas con contornos gruesos y son simpáticas. Las secuencias de imágenes están bien. El argumento no es original pero en cualquier caso es un buen álbum sobre miedos infantiles a la oscuridad y, si se quiere, una justificación para tener un gato en casa.

Cho Mi-ae. El pequeño inventor (Jogeuman Balmyeongga, 1939 el texto, 2004 las ilustraciones). Texto de Hyun Duk. Barcelona: Océano Travesía, 2009. 26 págs. Col. Los álbumes. Traducción de Agatha Yoo. ISBN13: 978-84-494-2076-4.

Un chico llamado Noma disfruta construyendo un tren a base de recortes de cartón. Pide consejo a su madre cuando no sabe algo y, las veces que ella no tiene respuesta, la busca en un libro. Cuando termina se siente satisfecho y el narrador nos dice que tal vez en el futuro pueda construir un tren real y recordar entonces su alegría de hoy.

Casi todas las ilustraciones, muchas tomadas desde arriba, son las que prepararía un observador fascinado al ver a un chico tan ordenadito y absorbido por el trabajo que se ha propuesto hacer. La secuencia cuenta bien el relato, y son excelentes tanto las composiciones como los dibujos en los que vemos las distintas expresiones de Noma, tan naturales, de búsqueda y concentración mientras trabaja, de tranquilidad y satisfacción al terminar. Gran álbum sobre cómo nace una vocación profesional.

Claude Boujon. Desavenencia (La brouille, 1989). Barcelona: Corimbo, 2009. 36 págs. Traducción de Rafael Ros. ISBN: 978-84-8470-326-6.

Relato sencillo sobre convivencia, de los que juegan con la oposición entre las páginas opuestas. Su argumento es como el de una fábula: el conejo marrón Bruno y el conejo gris Grimaldi viven en madrigueras cercanas y, al principio, se llevan bien; pero luego empiezan a discutir y sólo vuelven a unirse cuando los dos se ven amenazados por un lobo.
El texto podría estar más pulido y a veces no va en la página del personaje que habla, pero las ilustraciones son eficaces y cumplen su objetivo, por lo que el relato funciona bien con el lector pequeño: a partir del argumento el mensaje brota solo.

Gabi Swiatkowska. Yoon y la pulsera de jade (Yoon and the Jade Bracelet, 2008). Texto de Helen Recorvits. Barcelona: Juventud, 2009. 32 págs. Traducción de Christiane Reyes. ISBN: 978-84-261-3741-8.

Nuevo episodio colegial de la niña coreana presentada en Me llamo Yoon. Esta vez su madre le regala, el día de su cumpleaños, un cuento sobre una niña y un tigre que la engañaba, y una pulsera de jade que había sido de su abuela y de su madre, pero el deseo más fuerte de Yoon es aprender a saltar a la comba. Cuando una niña mayor le propone cambiar la pulsera por enseñarle a jugar, Yoon accede. Relato gráficamente no tan conseguido como el primero de serie pero que recoge con acierto los comportamientos de los niños y los sentimientos de la protagonista. Los lectores quedan con la satisfacción de que al fin la justicia triunfa y, tal vez, algunos se verán en la historia como en un espejo.

ÁLBUMES ILUSTRADOS PARA PRIMEROS LECTORES

Eileen Browne. La sorpresa de Nandi (Handa’s Surprise, 1994). Barcelona: Ekaré, 2009. 28 págs. Col. Ponte poronte. Traducción de María Cecilia Silva-Díaz. ISBN: 978-84-936843-7-2.

Una niña, Nandi, prepara una cesta con siete ricas frutas para llevar a su amiga Tindi; la coloca sobre su cabeza y, en el camino desde su poblado al de Tindi, va pensando qué fruta le gustará más.
Relato simpático y contado con ilustraciones llenas de colorido. El argumento engancha porque va adelantando al lector una información que no tiene la protagonista, y de los que tienen un final amable que sorprende por igual a los dos. La lectura se hace fácil porque la estructura es tan sencilla como un paseo en el que ocurren cosas, porque las ilustraciones están bien ordenadas y muestran con claridad lo que no se narra con palabras, y porque se da en las guardas la información de los nombres de las frutas y de los animales que aparecen en la historia.

Roger Bradfield.

  • El palo de hockey volador (The Flying Hockey Stick, 1966; renovado en 1995). Madrid: Encuentro, 2008. 53 págs. Col. Encuentro infantil. Traducción de Manuel Oriol. ISBN: 978-84-7490-934-0.
  • Pastel de crema de pepinillos (Pickle Chiffon Pie, 1966; renovado en 1995). Madrid: Encuentro, 2008. 58 págs. Col. Encuentro infantil. Traducción de Manuel Oriol. ISBN: 978-84-7490-935-7.

En el primer álbum Bernabé desea, por encima de todas las cosas, fabricar un aparato con el que poder volar y, después de muchos intentos infructuosos, consigue su objetivo usando un palo de jockey, el paraguas de su madre, un ventilador y un cable alargador. En el segundo, un rey quiere que su hija se decida entre sus tres pretendientes, y para eso les pone a prueba: el príncipe Gallardo, el príncipe Erudito y el príncipe Bernardo han de internarse en el espeso bosque durante tres días y el que traiga el regalo mejor se casará con la princesa.

Relatos divertidos tanto en sus argumentos como en sus ilustraciones compuestas a base de dibujos acuarelados. El autor consigue personajes expresivos, multiplica los detalles humorísticos y, si es el caso, como en una escena de Pastel de crema de pepinillos, hace guiños a conocidas obras de arte. El palo de hockey volador dará ideas a cualquier aficionado al bricolage y a los inventos caseros ya desde las guardas: el protagonista no deja de emplear uno sólo de los objetos que uno puede (o podía) encontrar en su casa.

Arnold Lobel. El cerdito (Small Pig, 1969). Sevilla: Kalandraka, 2009. 72 págs. Traducción de Xosé M. González Barreiro. ISBN: 978-84-96388-93-2.

Un cerdito vive feliz en la granja y, sobre todo, disfruta en su pocilga. Cuando la esposa del granjero decide limpiar toda la granja, y como quiere mucho al cerdito eso incluye suprimir su pocilga, el cerdito se enfada y se marcha. En su búsqueda de un buen lodazal donde retozar a gusto, pasa por una charca que ya tiene sus ocupantes, un almacén de chatarra en el que no hay un buen lodazal, y la ciudad donde sí encuentra uno que al final no es lo que parece.

Magnífica y divertida historia ilustrada que podríamos llamar “realista”, pues hombres y animales se comportan como lo que son, y cuya ironía se dirige contra los hombres que se comportan tontamente, como ningún animal lo haría.

viernes, 4 de diciembre de 2009

BUSCANDO A ERIC


Os facilitamos otra crítica de cine por si el fin de semana largo que tenemos os apetece ir a verla.

Simpática película de Loach, con su guionista habitual Paul Laverty. Sigue a Eric, un cartero algo deprimido: su segunda mujer le ha dejado, y sus dos hijastros son unos irresponsables que le van a meter en líos. Por otra parte, la hija que tuvo de su primer matrimonio le pide que cuide a su bebé, lo que propicia el reencuentro con la esposa original, Lily, a la que abandonó en un ataque de pánico. Ahora sólo cuenta con el apoyo de sus colegas carteros, amigos de verdad... y del mismísimo futbolista Eric Cantona, que, a modo de amigo imaginario, le da consejos para enderezar su rumbo.

Supone una novedad que Loach incorpore un elemento mágico a su cine. Porque Eric Cantona, interpretado por sí mismo, deviene en una especie de ángel de la guarda, con función comparable a la que ejercía el de la clásica ¡Qué bello es vivir! El fútbol se convierte en metáfora de cómo debe abordar Eric sus problemas; en esa clave tiene importancia la confesión del jugador de que el momento del que se siente más orgulloso en su carrera deportiva es aquel en que dio un pase de gol.

El director y el guionista no renuncian al realismo y naturalismo típicos de su cine, sobre todo en las conversaciones entre carteros. Quizá no acaban de casar del todo las dos historias principales –la segunda oportunidad matrimonial y los problemas de los hijastros con matones–, pero la presencia de Cantona sirve de puente que disimula el problema.

El desenlace, aunque sea de vodevil, tiene su gracia, provoca la sonrisa amable y resulta optimista.

JOSÉ MARÍA ARESTÉ en ACEPRENSA

jueves, 3 de diciembre de 2009

GESTIÓN DEL SERVICIO DOMÉSTICO 2

Hoy vuelve a ser jueves y queríamos seguir dando pautas sobre la gestión del servicio doméstico de acuerdo con las experiencias que vamos teniendo en este trabajo.
  1. Nos damos cuenta de que una persona que en este momento decide trabajar en una casa no va a “servir”, ya que eso ha pasado a la historia. Esto significa que su trabajo consistirá en hacer todo aquello que es realmente propio de alguien que tiene, o que a lo mejor necesita, cierta preparación para realizar esa tarea. Por ej. una cosa es limpiar bien un cuarto de baño que es parte de su trabajo y otra es recoger todo lo que ha quedado tirado o desordenado en el cuarto de baño por parte de quien lo ha utilizado
  2. Valorar y respetar su trabajo tiene como consecuencia que se sienten valoradas y respetadas, siendo esto algo que se lo podemos hacer sentir también con otras actitudes frente a lo que hacen. P.ej. agradeciéndole cosas que son un claro servicio a las personas de la familia, pidiéndoles las cosas por favor, pidiéndoles perdón cuando en algún momento nos hemos excedido en algo, etc.

martes, 1 de diciembre de 2009

PALNET 51


Director: Javier Abad Jorge Blanco Marcos Martínez

Guión: Joe Stillman. Animación. 90 min. Todos.

La película más cara de la historia del cine español es una agradable sorpresa. Lo digo desde el principio: Planet 51 me gusta mucho. Evidentemente, tratándose de una cinta cara y teniendo como guionista al norteamericano Joe Stillman (coautor de los guiones de los dos Shrek) hay que considerarla como una película de primera división y como tal se la debe juzgar.

No quiero contar mucho del argumento de la película porque su gracia reside especialmente en la originalidad de su planteamiento, con la llegada de una nave norteamericana al nunca pisado por el hombre Planeta 51.

Creo que el guión de Stillman tiene las cosas buenas de Shrek y evita sus chistes procaces, los continuos guiños a un espectador adulto no especialmente sutil y las cansinas parodias de muchas historias y películas precedentes. Como se puede adivinar,Shrek no me entusiasma.

Desde el punto de vista de la realización, Planet 51 está muy bien hecha, y con una animación de buena calidad, aunque naturalmente no llega al nivel de Pixar. La cinta tiene ritmo, simpatía y unos personajes divertidos y entrañables. Se le puede poner la pega de que la trama contiene algunos elementos convencionales; pero creo que se compensan con una vitalidad en los personajes y en sus aventuras que no se había logrado nunca en el cine de animación español, y que si se comparan con las películas norteamericanas de similar presupuesto dejan a Planet 51 en la parte de arriba.

En suma: una película notable, muy divertida, perfectamente vendible en el mercado internacional, para el que nace (el doblaje original se ha hecho en inglés).

Crítica publicada en ACEPRENSA

SERVICIO DOMÉSTICO

Si necesitas alguna persona para trabajar en tu casa interna, externa, por horas, cuidador, etc. ponte en contacto con FAV en el 619041114

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